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Diario Hoy 24-10-2014
Política

Castagneto: un exarquero que no ataja los escándalos

Castagneto

03/03/13 - 08:21hs

El funcionario nacional, íntimo amigo de Alicia Kirchner, quiere ser presidente de Gimnasia. Fue menemista, duhaldista y con los K estuvo procesado por entregar electrodomésticos comprados con fondos públicos a cambio de votos 

Para los memoriosos del fútbol, Carlos Castagneto es el arquero del último ascenso que logró Gimnasia y Esgrima La Plata en 1984 (no pudo jugar la recordada final con Racing, por haber sufrido una expulsión). Luego atajó en San Lorenzo y otros clubes de Argentina y Colombia, hasta su retiro en 1992. 

A partir de esa fecha, Castagneto retomó su profesión de contador y empezó a forjar su carrera política, primero en el menemismo y después en el duhaldismo, hasta convertirse en un íntimo amigo de Alicia Kirchner en el ministerio de Desarrollo Social, donde maneja una de las cajas más importantes de la administración kirchnerista. 

La carrera política de Castagneto se inició de la mano de Nélida "Chichi" Doga, una de las principales colaboradora de Hilda "Chiche" González de Duhalde en lo que fue la puesta en marcha de las manzaneras y del aparato clientelístico que montó el duhaldismo en los años ´90, cuando se le ponía bandera remate al país y a la Provincia. 

Luego, tras la crisis de 2001, con la llegada de Eduardo Duhalde a la presidencia interina, Doga pasó a ser, de la mano de Chiche, ministra de Desarrollo Social y llevó a Castagneto como funcionario.

Gracias a un pacto político con Duhalde, los K llegaron al poder y Alicia Kirchner se hizo cargo de la conducción del Ministerio de Desarrollo Social. Al poco tiempo, desplazó a gran parte de los colaboradores duhaldistas, pero Castagneto rápidamente cambio de camiseta (emulando su época de futbolista) y fue uno de los pocos que logró sobrevivir a la purga. No era para menos, la ministra quedó fascinada ante el desempeño del exarquero de Gimnasia, que tiene una oficina con vista a la avenida Nueve de Julio y que sigue siendo uno de los principales cajeros de la cartera desde donde se sigue financiando gran parte de los programas de clientelismo político de la administración K.

Desde ese lugar estratégico, Castagneto habría sido el encargado de repartir electrodomésticos para comprar votos primero para la candidatura de Cristina Kirchner senadora por Buenos Aires en 2005 y más tarde para su proyecto político personal en La Plata en 2007, donde fue candidato a intendente y obtuvo un pobre 10% de los votos. Apenas le permitió ingresar dos concejales. Y ambos ediles, al poco tiempo, decidieron integrarse a otros bloques políticos

Tras su fracaso en la política local, Castagneto ahora busca ser presidente de Gimnasia, el club que le permitió debutar en el fútbol profesional (ver aparte). 

El reparto

El clientelismo político le provocó a Castagneto varios dolores de cabeza. Concretamente, la Justicia investigó que camiones repletos de electrodomésticos, que habrían sido comprados con fondos del ministerio de Desarrollo Social que autorizaba Castagneto, se destinaban al reparto discrecional en barrios humildes de La Plata y el Conurbano para comprar votos en las elecciones. 

La irregularidad se descubrió cuando se encontraron camiones con lavarropas y otros electrodomésticos en las zonas de Los Hornos, en La Plata y Plátanos, en Berazategui para repartir en la campaña de 2005. 

El entonces dirigente opositor, Jorge Rivas, que hoy está en las filas del oficialismo, denunció la maniobra fraudulenta, que después fue ratificada por el diputado provincial de la Coalición Cívica, Oscar Negrelli, que por esos años era concejal platense.

La denuncia de Rivas apuntaba contra Néstor y Alicia Kirchner y al jefe de Gabinete nacional en ese momento, Alberto Fernández. Sin embargo, como buen arquero,  la terminó atajando Castagneto, que era el secretario de Coordinación y Monitoreo Institucional. La otra implicada fue la secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Marcela Vessvessian.  El fiscal de los tribunales federales de Capital Federal, Federico Delgado, los imputó por malversación de fondos públicos en la causa que tramitó el juez Rodolfo Canicoba Corral. 

En el pedido de declaración indagatoria a Castagneto, Delgado aseguró que había pruebas de que los funcionarios incurrieron en malversación de fondos públicos, al responsabilizarlos de la entrega de materiales para la construcción, muebles y electrodomésticos.

"El que firmaba todas las ordenes de salida sin mediar ningún plan de ayuda ni programa era Castagneto", aseguró a Hoy uno de los denunciantes. Sin embargo, por esas cosas del poder y la Justicia, el exarquero de Gimnasia fue sobreseído. 

No obstante, Castagneto repitió su fórmula para captar votos en la campaña de 2007 en la que el mismo se presentó para intendente de La Plata. Pero perfeccionó el método. Las órdenes para comprar los electrodomésticos salían del ministerio de Desarrollo Social y los recibía una fundación que funcionaba en 61 entre 16 y 17 y la presidía Ana María Herrán, esposa de Castagneto. Los electrodomésticos se almacenaban en un galpón de la fundación en 66 y 177 desde donde salían para diferentes barrios para repartirlos como regalo del candidato a intendente por el kirchnerismo puro.  

Sin embargo, la táctica ilegal no le dio resultados a Castagneto, que sigue siendo un cero a la izquierda en la política local.     

Hora prueba suerte de Gimnasia

Después de la entrega fraudulenta de lavarropas, comprados con fondos públicos a cambio de votos para su postulación a intendente en 2007, el proyecto político de Carlos Castagneto quedó trunco. 

Tampoco encontró apoyo en otros dirigentes con los que intentó afianzar sus aspiraciones en la ciudad. Ni siquiera pudo imponer la candidatura de su esposa Ana María Herrán en la lista del Frente para la Victoria para la Legislatura provincial en 2009, ni en 2011  

La cadena de infortunios de Castagneto comenzó en su propia campaña de 2007. Además de entregar electrodomésticos para comprar el voto de los más necesitados, también buscó captar el voto de los más jóvenes con medidas simpáticas como bautizar simbólicamente a la plaza Olazabal (7 y 38) con el nombre de la mítica banda estadounidense de punk rock The Ramones, para lo que invitó a su exbaterista Marky Ramone y congregó a cientos de jóvenes fanáticos del grupo, que terminaron escupiendo al candidato.

Seis años después, sin aliados ni representa-ción en la ciudad, ahora Castagneto busca vol-ver a su primer amor: Gimnasia y Esgrima La Plata. El exquero tripero ya lanzó su candidatura y comenzó a mover el aparato de propaganda K para llegar a la sede de calle de 4.  En las transmisiones de Fútbol para todos, en las que el gobierno invierte fortunas para hacer propaganda política, se incluyen menciones y elogios a la candidatura de Castagneto para Gimnasia.