La Plata
Miércoles 22 de marzo de 2017
Facebook Twitter WhatsApp
T 25°H 69%

Reforma a la ley de ART: quiénes son los responsables de votar “con el culo”

Distintos sectores políticos quedaron en la mira tras la polémica sanción de reforma de las ART que perjudica sensiblemente a los trabajadores accidentados. Sergio Massa, Diego Bossio y el frente Progresistas, entre los responsables de haber dado quorum

El miércoles, en medio de la polémica por el descuento que se pretendía aplicar en los aumentos de los haberes jubilatorios por parte del Gobierno nacional, la Cámara de Diputados transformaba en ley la reforma al sistema de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART). 

La sesión sirvió para dejar en claro cómo muchos sectores políticos, a pesar de la diatriba opositora, en los hechos terminan favoreciendo los intereses del oficialismo. Cambiemos pudo llegar a tener quorum gracias a la ayuda brindada por el Frente Renovador (FR) que lidera Sergio Massa, el Bloque Justicialista que conduce Diego Bossio, el frente Progresistas que tiene como referente central a Margarita Stolbizer, y el Movimiento Evita que se referencia con Remo Carlotto en el Congreso y con el piquetero Emilo Pérsico en la política territorial. Si no fuera por ellos, el Gobierno no habría podido obtener el quorum que habilitó la sesión donde se terminó aprobando la polémica norma.

Este tipo de accionar es muy similar al que en el año 2010 desplegó el concejal José Ramón Arteaga, quien fue el principal responsable de que el entonces oficialismo municipal consiguiera quorum y pudiera sancionar en el Concejo Deliberante la reforma del Código de Ordenamiento Urbano en La Plata, lo que habilitó la construcción de edificios más altos en el casco urbano. Fue una norma hecha a medida de un grupo de inmobiliarias y constructoras. Las consecuencias la están pagando ahora miles de platenses ante una ciudad que se encuentra colapsada en la red de servicios públicos, lo que se suma a los serios problemas hidráulicos generados por la falta de planificación y la construcción descontrolada.

En el Congreso nacional, estos sectores supuestamente opositores privilegiaron sus propios intereses por encima de la seguridad y de la salud de los trabajadores. Tanto los legisladores del FR como el mal llamado Bloque Justicialista, a la hora de la votación, se escudaron en una vergonzosa abstención. Solo Facundo Moyano se diferenció del massismo, ya que no participó del quorum, posición contraria a la que mantuvo uno de los secretarios generales de la CGT, Héctor Daer, que impulsó cambios en las reuniones de comisión para votar a favor de la polémica norma. A su vez, desde el frente Progresistas, Stolbizer, Victoria Donda y Hermes Binner aportaron lo suyo al dar quorum. Idéntica posición mantuvieron Carlotto y Leonardo Grosso del Movimiento Evita, que votaron en contra en el recinto, pero con su presencia ayudaron a convalidar una ley que hasta hace pocos meses atrás denostaban.

El fondo de la cuestión

Con esta nueva ley, a partir de ahora los trabajadores enfermos y/o accidentados tendrán que concurrir a las comisiones médicas jurisdiccionales, conformadas por médicos de las ART, que serán los encargados de determinar si se trata o no de una enfermedad laboral lo que sufre el trabajador. A eso se le agrega la ubicación de las comisiones. Solo hay 35 en todo el país y en 16 provincias hay apenas una oficina. Además se agregan instancias burocráticas administrativas, extendiendo así los plazos para que los accidentados puedan recurrir a la Justicia.

A diferencia de lo que plantea el Gobierno y algunos de sus cómplices en la oposición, el aumento en los accidentes y en siniestros en los lugares de trabajo no se debe a que existe “una industria del juicio”. Esta realidad es una consecuencia de pésimas condiciones laborales que existen hoy en la Argentina, y que en muchos casos los responsables son los grandes grupos empresarios amigos del poder. A su vez, un detalle no menor es que las ART, en su gran mayoría, son regenteadas por bancos privados. 

Con esta iniciativa las aseguradoras se verán eximidas del pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del impuesto a las Ganancias, así como también serán destinatarias de un auxilio oficial que les concede el pago mínimo en el impuesto a los Ingresos Brutos. En síntesis, y como suele decirse en la calle, parte de la dirigencia opositora votó “con el culo” lo que no se atrevió a votar con la mano. 

Críticas centrales a la normativa

Desde diferentes ámbitos políticos, laborales y judiciales salieron a rechazar la ley de ART auspiciada por el oficialismo y que contó con el apoyo de un amplio abanico de la oposición.

La Asociación de Abogados Laboralistas señaló que la norma avalada por Cambiemos “no es una ley que busque evitar los accidentes y prevenirlos. Es una ley que avala que si un trabajador pierde una mano, deja su salud, o su vida, el costo sea menos para los empresarios”.

Además, destacaron que la iniciativa “es inconstitucional porque retrocede 20 años en todo lo que la Corte Suprema había declarado inconstitucional, como la obligación de los trabajadores de tener que recurrir a tribunales administrativos y a comisiones médicas para ver reconocidos sus derechos”.

Otro reproche provino de la diputada nacional por Proyecto Sur, Alcira Argumedo, quien recordando su origen peronista aseveró que “Evita y Perón jamás hubieran dado su apoyo a una ley como esta, que favorece a bancos privados que se rigen por cuestiones de lucro y ganancias en contra de los derechos del trabajador”.