La Plata
Martes 27 de junio de 2017
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Tribunal de Casación bonaerense: Massa se quedó con las manos vacías

En el Consejo de la Magistratura bonaerense se definió la terna de donde saldrá el nuevo juez o jueza que ocupará el cargo que dejó vacante Carlos Mahiques en el Tribunal de Casación Penal de la Provincia. 

Según pudo saber Hoy, la terna quedó conformada por la actual defensora de Casación, Ana Julia Biasotti; el fiscal de Pergamino, Pablo Hernán Santamarina, y la agente fiscal de juicio de casos criminales y delitos complejos de La Plata, María Florencia Budiño. Ahora será la gobernadora María Eugenia Vidal quien deberá elegir a uno de los tres postulantes para luego mandar el pliego al Senado bonaerense para su ratificación. 

“Todo indica que Casación tendrá una integrante mujer”, anticiparon altas fuentes a Hoy, dando a entender que Biasotti y Budiño serían las principales candidatas para quedarse con la vacante en el máximo tribunal penal de la Provincia.

Según pudo saber este medio, lo sucedido en el Consejo de la Magistratura fue un duro revés para Sergio Massa, quien habría operado para obtener el cargo en el máximo tribunal penal bonaerense para Diego Efraín Martínez, actual juez de Garantías de Tigre, quien quedó fuera de la terna. 

Martínez fue impugnado por el sector de Elisa Carrió. La propia Lilita se presentó oportunamente ante la Secretaría Permanente de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la Provincia de Buenos Aires, a cargo de Ulises Giménez, para denunciar al magistrado por la “comisión de delitos y mal desempeño”, como así también para pedir “su destitución”.

Entre otros hechos, Carrió remarcó en su presentación que Martínez, en el año 1997, cuando se desempeñaba como secretario del Juzgado de Transición nº3 de San Isidro, fue llamado a indagatoria por el faltante de una importante suma de dinero en un juzgado que se encontraba bajo custodia. En una polémica decisión, la Sala I de la Cámara de Apelación y Garantías del Departamento Judicial de San Isidro declaró extinguida la acción penal y en tal sentido se argumentó que, desde la fecha del hecho, habían transcurrido los dos años de prescripción de la acción penal, sin que se produjeran actos interruptivos ni otros delitos. “Pero esa resolución fue contraria a la ley, ya que se omitió aplicar lo dispuesto de manera expresa por el art. 67 del Código Penal vigente para esa época, en cuanto a que la prescripción se suspendía en los casos de delitos como el imputado al Dr. Martínez mientras cualquiera de los que hayan participado se encuentre desempeñando un cargo público”, dijo Carrió.

“Para esa época, la cuñada del Dr. Martínez, Soledad Spinetto, se encontraba casada o en pareja con Rafael Di Zeo (líder de la barra brava del Club Boca Juniors) y además la nombrada se desempeñaba como secretaria privada de quien en aquel entonces era el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Felipe Solá. Como fácilmente se puede apreciar, el Dr. Diego Efraín Martínez contó con vínculos políticos que seguramente lograron que el accionar delictivo por el que fue llamado a indagatoria quedara impune, situación que además facilitó su nombramiento al poco tiempo como juez de Transición del Departamento Judicial de San Isidro”, concluyó Carrió.