Polémica por Bressi

Vidal fue a ver a Carrió en helicóptero

La gobernadora intentó explicar durante casi tres horas por qué aún no ha echado al cuestionado jefe de la Bonaerense, Pablo Bressi. Fuerte hermetismo sobre la reacción que tuvo la legisladora por la mencionada ratificación

La gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, luego de una extenuante jornada de reuniones en La Plata, viajó anoche en helicóptero hasta un country de Exaltación de la Cruz para hablar con la referente de la Coa­lición Cívica-ARI, Elisa Carrió, e intentó justificar durante casi tres horas los motivos por los cuales aún mantiene en el cargo al cuestionado jefe de la Policía Bonaerense Pablo Bressi, a quien la legisladora acusa de ser cómplice del narcotráfico.

Fuentes oficiales precisaron que el encuentro se inició 19.30, unos veinte minutos después de que Vidal aterrizara en el barrio privado junto al secretario de Derechos Humanos, Santiago Cantón, y el secretario Legal y Técnico, Julio Conte Grand.

Sorprendió la premura de la gobernadora por concretar ayer la cumbre, teniendo en cuenta que Carrió cumple un casi estricto reposo por orden de sus médicos, luego de sufrir un pico de estrés a principio de mes.

Es que Carrió había denunciado un presunto involucramiento de Bressi en actividad ilegal de drogas e informado de ello a Vidal a través de una carta pública, aunque la gobernadora había señalado entonces que la respuesta sería a través de un encuentro cara a cara con la diputada, con quien mantiene una buena relación.

Tal como había prometido públicamente, Vidal investigó la denuncia de Carrió sobre el jefe de la Policía Provincial, aunque hasta el momento, según trascendió, no halló “pruebas contundentes” en su contra que ameriten el desplazamiento, de acuerdo a un informe elevado por el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, basado en las numerosas acusaciones radicadas en la Dirección de Asuntos Internos de la cartera de Seguridad.

“Ningún funcionario, ni el jefe de policía ni ningún otro que forme parte de mi gobierno y conviva con el delito va a permanecer en su lugar”, había enfatizado entonces Vidal al ser consultada sobre la denuncia de Carrió, quien advirtió sobre un esquema de “recaudación ilegal” de la Policía, proveniente de narcos en busca de protección.

¿Asperezas limadas?

El encuentro habría servido para limar asperezas y cerrar el frente abierto entre ambas líderes de Cambiemos, en el que también hizo mella el acercamiento de Vidal a dirigentes del peronismo de la Provincia con la idea de expandir el apoyo territorial.

La jugada por la “pata peronista”, repudiada por sectores del radicalismo, tampoco es vista con buenos ojos por Carrió, en momentos en que comienza a delinear su futuro electoral: podría competir por una banca del Senado para la Provincia de Buenos Aires, ser candidata a diputada por la Ciudad o bien no postularse a nada.

La diputada nacional, que había suspendido su agenda por dos semanas tras una “prescripción médica”, recibió semanas atrás un fuerte refuerzo de su custodia personal, luego de que denunciara nuevas amenazas a través de un correo electrónico, en el que una fuente anónima le aseguraba que la Policía Bonaerense había contratado a un grupo de narcotraficantes para matarla. 

Cenaron pescado con mix de verduras

El encuentro entre la gobernadora María Eugenia Vidal y la legisladora Elisa Carrió estuvo rodeado de hermetismo: no fue oficialmente confirmado hasta último momento y se produjo lo más lejos posible de la prensa, en Exaltación de la Cruz. 

Vidal llegó acompañada de los dos funcionarios que tenían una relación previa con Carrió, el subsecretario de Derechos Humanos, Marcelo Cantón y el secretario Legal y Técnico, Julio Conte Grand, pero de las casi tres horas que permanecieron en el lugar, la gobernadora estuvo a solas con la legisladora cerca de 60 minutos.

A la hora de la cena, se sirvieron pescado a la cacerola y un mix de verduras preparados por la diputada, explicó un vocero de Lilita.

Noticias Relacionadas