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Diario Hoy 17-09-2014
Trama Urbana

Carolina Píparo aseguró que el tirador de la salvaje salidera fue Carlos Moreno

carolina piparo - reconstruccion

12/03/13 - 06:00hs

Giro inesperado. Lo afirmó en plena reconstrucción. La defensa podría alegar el beneficio de la duda. Para la querella y la fiscalía este reconocimiento de la víctima no cambia nada porque se imputa a "una banda"como célula delictiva

Crimen y reconstrucción. Ficción y realidad se miran de lado;  y dirimen guiños macabros. Carolina Píparo ayer se quebró una y otra vez. Todo fue más terrible de lo esperado. El mismo lugar, la misma esquina de 21 y 36. El ruido de una moto que se acerca, alguien que empuña un arma, que jala del gatillo a escasos centímetros de la cabeza de una mujer embarazada de nueve meses. Es todo actuado. Pero la memoria de Carolina trae del pasado el presente de su bebé Isidro que no sobrevivió a esa salvaje salidera bancaria. Heridas que se reabren y estallan.

Ayer, Carolina en medio de esa reconstrucción del horror sufrido, les contó a los jueces que pudo reconocer al acusado Carlos Moreno como el autor del fatídico disparo.

"A mí Burgos me parece un mentiroso, pero tengo que decir la verdad, por más que no le crea, para mí el que disparó fue Moreno", es la frase textual de Carolina ante los miembros del Tribunal y los funcionarios judiciales presentes en la reconstrucción.

Ese dato se convirtió en la novedad más sobresaliente en la sexta jornada del juicio oral que ayer, a pleno, se trasladó desde la sala del fuero penal de 8 y 56, a la barriada de 21 y 36, en el corazón de La Loma, donde realizaron la reconstrucción histórica del ataque que sufrió Carolina el 29 de julio de 2010.

La identificación de Moreno es clave. El imputado llegó al juicio sindicado como quien proveyó el arma de fuego utilizada en el ataque, mientras que el acusado Carlos Burgos llegó al debate oral como autor material del disparo.

Carolina Píparo le aseguró ayer a los jueces del Tribunal en lo Criminal II -Claudio Bernard, Liliana Torrisi y Silvia Hoers- que fue Moreno quien le disparó. Les dijo que estuvo repasando una y otra vez sus recuerdos, las fotos y las imágenes del juicio. Y que si bien en la primera jornada no había podido identificarlo, ahora sí se encontraba en condiciones de hacerlo.

Carolina tendrá que ampliar su declaración y someterse al interrogatorio de la partes. Ese testimonio será pronunciado mañana ante el tribunal.

Para algunos defensores, la incriminación que hizo Carolina cambia el tablero de las acusaciones, al sindicar a otro tirador. Incluso, hasta les podría dar la posibilidad de plantear "la duda" al momento de los alegatos.

Además de los mencionados Burgos (20) y de Moreno (21), por el hecho están siendo juzgados Miguel "Pimienta" Silva (43); Luciano López (20), Juan Manuel Calvimonte (25), Carlos Jordán Juárez (45) y Augusto Claramonte (44), quien actualmente se encuentra en libertad y goza de una falta de mérito.

Los siete hombres están acusados de "asociación ilícita, robo doblemente calificado en concurso real con homicidio triplemente calificado por haber sido perpetrado con alevosía, con el concurso premeditado de dos o más personas y criminis causa en grado de tentativa".

A la reconstrucción asistieron también Fernando Burlando y Gustavo Galasso, quienes representan a Carolina y su familia. "La víctima aseveró que recuerda el perfil de Moreno como el que la atacó", refrendó Burlando. .

"Desde el inicio de las audiencias, lo único que hace Carolina es observar el rostro de quien la agredió y recordó ciertas características que le refrescan la cara de Moreno al momento de ser agredida", precisó.

Para el abogado, luego de este reconocimiento, "Moreno debería hacer un llamado a su moral y lo exprese durante la audiencia de debate".

"Para nosotros -agregó el abogado-, igual (Carlos) Burgos es parte de la banda. De una misma célula delictiva. De hecho, había cometido una salidera con esta misma gente (en alusión a los restantes imputados)".

También explicó que "el fiscal (Marcelo Romero) durante la instrucción penal preparatoria, investigó a una banda. Varía poco la situación procesal de Burgos respecto de dónde estaba cada uno (de los imputados) al momento del hecho".

Remarcó que el Tribunal será quien "valorará dónde estuvo posicionado cada protagonista bestial de este hecho".

"Se puede reconstruir todo, menos la vida de Isidro"

Del Santander Río a la casa del barrio La Loma. El derrotero de la muerte. Otra vez. Y otra vez. Es que la letra fría del código define a la reconstrucción como una diligencia procesal que apunta a rearmar lo pasado para conocer la verdad histórica de los hechos. Y ayer, quedó demostrado: una reconstrucción puede devolver recuerdos, descripciones, incluso olores y ruidos. Y tanto más… "Pero lo que no puede reconstruir es la vida de Isidro", reflexionó el fiscal Marcelo Romero. A su lado, el abogado Fernando Burlando adhirió a ese pensamiento, en alusión al bebé que nació por cesárea tras el feroz disparo y falleció una semana después.
Ayer, en la reconstrucción se recorrió el camino que siguió Carolina en el 2010 desde el Banco Santander Río de 7 y 42 hasta la casa de 21 y 36, donde entonces vivían ella y su esposo.

El Tribunal en lo Criminal  II, el fiscal y las defensas arribaron al lugar cerca de las 10. Fue allí que dos sujetos en una moto, le salieron al cruce al auto que conducía Carolina, y le robaron el dinero que minutos antes había retirado del banco. Esa secuencia, y la posterior del disparo, fue reconstruida varias veces. Carolina estuvo presente en la diligencia procesal pero no se representó a sí misma, sino que una mujer policía se encargó de cumplir su rol en base a lo que le iba contando la víctima. La policía estaba vestida de la misma manera que la víctima al momento del hecho: sueter y calzas negras.

A las 11.32, la mujer policía que representaba a Píparo ascendió al automóvil Volkswagen Pointer color gris oscuro, el mismo que utilizó la víctima, y comenzó la reconstrucción, que fue observada por el imputado Carlos Burgos, quien pidió estar presente "para controlar la prueba", como explicó su abogado defensor Rubén Carrazone.

El hasta ahora acusado de haber disparado a la embarazada aquel 29 de julio de 2010 observó la reconstrucción en la vereda de enfrente, custodiado por dos agentes penitenciarios.

En primera persona
Píparo se acercó a la mujer que la representaba y comenzó a relatar cómo estaba sentada en el automóvil y cómo fue que antes que pudiera descender, un joven le abre la puerta e intenta arrebatarle la cartera que tenía colocada en bandolera y en la que llevaba los 10 mil dólares y 13 mil pesos que había retirado.  Una moto roja con dos hombres a bordo, ambos personal policial de civil, ascendió a la vereda y colocándose casi a la par del vehículo de la mujer, descendió el acompañante y abrió la puerta y sacó a Píparo, arrastrándola por la vereda hasta tenerla de rodillas, momento en que le efectuó el disparo en el rostro.

La reconstrucción primero fue fotográfica, con peritos que iban registrando casa momento de la secuencia de la agresión y, luego, una reconstrucción dinámica de los hechos, lo que era registrado en video.

Cuando Píparo observó esta reconstrucción dinámica, y se vio reflejada en la mujer policía, arrodillada, casi ejecutada de un disparo, para luego quedar tendida en la vereda, se quebró y comenzó a llorar, siendo abrazada por su esposo Ignacio Buzzali y su hermano Matías Píparo.

Luego el Tribunal reconstruyó lo declarado por otros testigos presenciales, como Tomás Trebec y Nora Pacheco, quienes auxiliaron a Carolina tras ser baleada.

"Disparó a 20 centímetros, para asesinar y con alevosía"

El hombre de las mil caras. El mismo que en el juicio, sobre el estrado, hace gestos con sus manos de "pistolas a dos dedos", o de "fuck you a uno", ayer, se limitó a reírse una y otra vez (ver foto), mientras observaba la dramática reconstrucción con las manos esposadas por la espalda, abrigado en exceso a pesar del sol reinante.
De los siete acusados sólo participó de la reconstrucción Burgos, escoltado con una fuerte custodia penitenciario-policial.

La diligencia culminó minutos después de las 16. Recién allí, Burgos se enteró que su suerte podía cambiar. Carolina Píparo dijo que él no era el tirador,  tal como se asegura en todo el trámite de la causa durante los últimos tres años, sino Carlos Moreno.

Al finalizar, el fiscal Marcelo Romero señaló: "Estamos juzgando una secuencia de veinte segundos, no descartamos a nadie".

Durante la investigación, Carolina no había ido a reconocer a los sospechosos por prescripción médica y para evitar su revictimización. "Para nosotros la alevosía (estado de indefensión de la víctima) está probada, hubo intencionalidad de matar, tenemos que convencer a los jueces", afirmó el fiscal.

El fiscal Romero consideró que la diligencia fue "altamente satisfactoria y va a servir para el tribunal". Admitió que hubo "apreciaciones diferentes" entre Piparo y su madre pero lo atribuyó al "alto trauma y el estrés que el hecho causó a los testigos directos". Y dijo que "Carolina hoy se inclinaría por Moreno" como el que le disparó.

El letrado Fernando Burlando dijo que tras la reconstrucción "quedó claro que la intención fue asesinarla". También resaltó que "la alevosía quedó tremendamente clara, le disparó a veinte centímetros, el disparo fue para asesinar".

La figura de homicidio

Al momento del hecho, el embarazo de Carolina estaba a término y no hubo complicaciones en los nueves meses de gestación.

Para la fiscalía de instrucción fue "homicidio". Eso fue confirmado por la Cámara. Pero al tratarse de un no nato, la polémica sigue abierta y el juicio podría transformarse en un caso testigo.

reconstruccion Piparo 06
Carolina se quiebra y debe ser asistida en plena reconstrucción (Foto: Demian Alday)