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Diario Hoy 20-12-2014
Trama Urbana

Condenaron a 20 años a un preceptor por violar a menores

preceptor violador

21/12/12 - 01:06hs

Ocurrió en un hogar de menores de Abasto. Los jueces realizaron una severa crítica al Estado bonaerense por el desamparo en minoridad.

El Tribunal en lo Criminal IV de La Plata, por unanimidad, condenó a la pena de 20 años de prisión a un celador por haber violador al menos a tres niñas en un hogar de menores de Abasto. Los magistrados indicaron que las criaturas estaban bajo su tutela y custodia. Y en sus argumentos deslizaron profundas críticas a la política de niñez establecida en la provincia de Buenos Aires. 

La sentencia a la que Trama Urbana tuvo acceso convalidó el alegato del fiscal Martín Chiorazzi. El fallo recayó sobre el preceptor de ese hogar, Claudio Saldaña. Al juicio oral que se ventiló la semana pasada llegó detenido. En rigor, se encuentra bajo prisión preventiva desde hace seis años, de modo que le restan unos 14 para agotar el total de la condena recibida. 

Los jueces tuvieron en cuenta en su dictamen el relato de una de las víctimas. “Yo en 2006 estaba en el hogar Arroz con Leche” ubicado en 518 y 209 de Abasto. “No me gustaba el hogar. No me daban de comer bien, no me cuidaban, estaba llena de piojos. No me trataban bien. A Claudio lo recuerdo como un hombre malo. Era malo con todos. A algunos nos pegaba”, recordó la menor que al momento de los abusos tenía nueve años, y es la mayor de tres hermanas. Las otras dos también fueron agredidas sexualmente. 

No obstante, la defensa de Saldaña cuestionó en su alegato la imprecisión del relato de las criaturas, pero los jueces aclararon que “seis años después de acontecidos estos sucesos, las niñas, en el juicio -las dos que pudieron declarar-, ratificaron de manera clara, objetiva y convincente la perpetración de tales abusos”. 

Una de las víctimas aseguró: “Varias veces fui abusada por Claudio”. “Con asombro, y no sin vergüenza ajena, observo que por parte de algunos operadores del sistema se sigue pretendiendo que un niño/a de estas escasas edades y en semejantes aberrantes circunstancias (en este puntual caso de vulnerabilidad, desamparo y desprotección) se acuerde con puntillosa pulcritud del día, la hora, y detalladas circunstancias de lugar, tiempo y modo en que fue abusada/o (…) La experiencia, variados y calificados profesiones médicos y psicólogos dan cuenta de manera unánime  que, por elementales razones de mecanismos defensivos internos, los niños tratan de “apartar”; “olvidar” o de cualquier modo omitir de sus recuerdos y/o pensamientos semejantes actos dolorosos y aberrantes (de los que -incluso- se sienten “culpables”); por tanto, pretender que encima nos describan con morboso detalle y pulcritud las apuntadas circunstancias y antecedentes, amén de ladino, deviene desproporcionado, amañado, insensato y artero”, aseveró el presidente del Tribunal IV Emir Alfredo Caputo Tártara en su meduloso voto acompañado, al que adhirieron los conjueces Lidia Moro y Juan Carlos Bruni. 

“Pequeñas niñas víctimas”

Los abusos que se ventilaron en el juicio fueron descubiertos en el año 2006 por un matrimonio que tenía la guarda temporal de las nenas. En el juicio la psicóloga Marta Kliun explicó que “es cierto que cuando los chicos se encuentran contenidos en el marco de una familia, comienzan a comentar aspectos que antes le podrían haber resultado peligrosos”. 

Para la perito, las menores no fabularon ni inventaron nada. “Las características de estas niñas no pueden llevarlas a mentir, aunque sí a abundar en detalles que las eximiesen a ellas de responsabilidad... A veces el sobreañadir datos implica excusarse para no considerarse culpables, porque los chicos tan victimizados se sienten culpables de lo que les pasa”, indicó la perito. 

Los jueces consideraron que “las pequeñas niñas víctimas de seis, siete y nueve años de edad, se hallaban (amén del marco contextual de vida institucional y vulnerabilidad) en una particular situación intermedia (…  ) mientras permanecieron institucionalizadas en el hogar, sin siquiera atisbo de hipótesis de externación, nada hicieron ni podían hacer para hacer cesar la aberración de los abusos a los que eran sometidas por el acusado”.