91 años de argentinidad, más de 65 de matrimonio y nunca perdieron la fe…

Dos abuelitos de 89 y 91 años que llevan 66 años de casados vio el partido de la Selección ante Suiza y se convirtió en un ejemplo de perseverancia y fe para todo el país.

El Clásico

12/07/2026 - 16:05hs

Hay que tener ganas y también pasión y contención.

Bruno Rossig y su esposa Juana se casaron hace 66 años y viajaron a Estados Unidos para ver el Mundial con la Selección.

Apoyando la idea de su hijo Claudio, que pudo ver la Final del primer Mundial que ganó Argentina en 1978, la pareja de 91 y 89 años estuvo en la puerta de la concentración del hotel Origgin de Kansas, en donde el equipo nacional esperó el partido contra Suiza.

Bruno esboza una juventud reluciente y se saca cinco años más a los que le indica el pasaporte: “tengo 86”, dice en tono de broma ante los comentarios de su esposa Juana (una correntina de 89 años) que lo acompaña en su proyecto de vida desde 1960.

Más de medio siglo juntos y una familia que pudo establecerse con Claudio en San Francisco y desde allí viajar a Kansas para ver el partido de la Selección.

“Mi papá me llevó a la cancha de River por primera vez cuando tenía 10 años. Y después pude ver la Final del Mundial ’78 en la cancha”, señaló orgulloso el hijo de la pareja, quien además trabaja como traductor en la Justicia de Estados Unidos.

“Yo nací en 1935, tengo 91 años yo creo que va a ganar”, soltó el mayor de los Rossig lleno de esperanza en relación a la definición del Mundial.

En el mundo moderno, en el cual ya casi nadie piensa en casarse o armar una familia, los Rossig conmueven en Estados Unidos, logrando llegar a ver los partidos en la cancha incluso con más de 90 años como es el caso de Bruno, que hace más de 60 conquistó a su compañera de vida que actualmente lo sigue sosteniendo con el brazo entrecruzado como cuando eran muy jóvenes y posaban para alguna foto familiar.

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