A través de las redes sociales comenzaron a circular numerosas imágenes que mostraban corridas, vehículos incendiados y grupos de personas enfrentándose con efectivos policiales.
La histórica consagración de París Saint-Germain en la UEFA Champions League terminó empañada por una serie de incidentes registrados en distintos puntos de la capital francesa durante los festejos posteriores al triunfo ante Arsenal.
Miles de hinchas salieron a las calles para celebrar el segundo título consecutivo del conjunto dirigido por Luis Enrique, que se impuso por penales tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario y el alargue. Sin embargo, junto a las celebraciones también aparecieron escenas de violencia, desmanes y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
A través de las redes sociales comenzaron a circular numerosas imágenes que mostraban corridas, vehículos incendiados y grupos de personas enfrentándose con efectivos policiales en distintas zonas de París. Las autoridades desplegaron un importante operativo para intentar controlar la situación y evitar que los disturbios se extendieran.
Entre las escenas más impactantes se observaron automóviles envueltos en llamas, mientras decenas de personas se congregaban alrededor de los focos de incendio. Otro de los videos difundidos mostró una gran cantidad de bicicletas amontonadas en la vía pública que fueron incendiadas, generando una densa columna de humo negro que cubrió varias cuadras.
También se registraron cortes de calles y conductas peligrosas por parte de algunos simpatizantes, que se subieron a los techos de paradas de colectivos y otros elementos del mobiliario urbano para celebrar la obtención del título europeo.
En medio de los festejos, algunos grupos de aficionados aprovecharon la ocasión para dedicar cánticos contra Kylian Mbappé, quien dejó el club parisino para continuar su carrera en el Real Madrid. Los videos de esas manifestaciones también se viralizaron rápidamente y reflejaron el clima de euforia que se vivía en la ciudad tras la conquista continental.
Mientras el PSG celebraba en el campo de juego la obtención de la segunda Champions League de su historia, las autoridades francesas trabajaban para restablecer el orden en las calles y contener los incidentes que marcaron una noche que debía ser únicamente de festejo para los hinchas parisinos.