La Roja borró de la cancha a Mbappé y compañía, ganó 2-0 pero se quedó corto y ahora espera por el ganador de Argentina o Inglaterra de este miércoles en Atlanta.
La Copa del Mundo 2026 tiene a su primer finalista: España, que en la tarde del martes dio una demostración de fútbol ante Francia, no solo por la victoria 2-0, sino por una producción excepcional, dejando que los de Kylian Mbappé y tantas estrellas prácticamente no pudiesen generar situaciones de peligro.
Mikel Oyarzabal abrió la cuenta con un tiro penal, polémico, por una falta contra Lamine Yamal que se había llevado la pelota con el codo, y luego sentenció el marcador Pedro Porro, en una prestación que fue contundente, donde faltó algún gol más por parte de la Roja, que fue muy superior a la gran favorita.
A base de tenencia de la pelota, para atacar pero también para defender, los hombres dirigidos técnicamente por Luis De la Fuente fueron protagonistas desde el principio, aunque la historia se destrabó con el tiro penal tras la infracción contra Yamal, producto de una patada que le propinó Lucas Digne, sin intención, pero siendo imprudente y golpeando finalmente al crack del Barcelona. No obstante, la discusión aparece por el brazo del joven de 19 años, que no fue chequeado por la tecnología.
Oyarzabal tomó el balón y a los 22 minutos rompió el cero con un tiro cruzado que dejó sin oportunidades al arquero Mike Maignan, que se estiró pero nada pudo hacer para atrapar la pelota. Desde allí, España no inquietó demasiado, pero siempre tuvo el dominio del juego, teniendo otra chance sobre el cierre de la primera mitad con una gran jugada asociada.
La tónica del juego no cambió en el complemento, con Francia siendo un poco más intenso, pero sin encontrar prácticamente los circuitos y espacios para vulnerar la dura defensa española, que a los 13 minutos estiró la ventaja, con una pared entre Porro y Dani Olmo, dejando mano a mano al lateral derecho con el guardián francés y poniendo el 2-0 que iba a ser posteriormente definitivo.
Didier Deschamps quemó naves con el correr del reloj y los galos fueron a la búsqueda del descuento, pero se toparon con un Unai Simón infranqueable y muy seguro, despertando la bronca de Mbappé, que buscó ser el líder futbolístico del equipo pero fue anulado por los defensores rivales.
Ahora, España espera en la final y Francia deberá jugar por el tercer puesto, a la espera de la Argentina o Inglaterra, que van a definir su destino este miércoles por la tarde en Atlanta. Nueva Jersey espera, con Lionel Messi y compañía buscando toparse con una nueva cita por un trofeo.