La Selección Argentina empezó la defensa del título mundialista con un 3-0 ante Argelia y una actuación inolvidable de Leo, máximo anotador en la historia de la Copa del Mundo. El astro rosarino metió un triplete y llegó a los 200 partidos con la Albiceleste en su sexto Mundial.
La Selección Argentina vivió un debut soñado en la Copa del Mundo 2026. Con un triplete que atestigua la absoluta vigencia de Lionel Messi a los casi 39 años, la Scaloneta se despachó en Kansas con un 3-0 ante Argelia . La Albiceleste quedó bien ubicada en el Grupo J pensando en el pase a 16avos de final. El inicio fue con la Scaloneta protagonista y con el interminable capitán convirtiendo en un fino offside, y enseguida con otro gol anulado a los africanos por la misma razón. Finalmente, llegó la apertura del marcador pasando el primer cuarto de hora de juego y en el complemento los cambios revalidaron el poderío del equipo con el rosarino como punta de lanza para los dos goles finales. El próximo lunes, la acción se trasladará a Texas frente a Austria.
Con lo bueno y lo no tan bueno que se puede analizar, el Mundial 2026 se puso de pie para recibir al dueño de la Copa. Kansas City podrá contar en su historia que un día, cuando empezaba la competencia que más conmueve a miles de millones en el planeta, se hizo presente el mejor del mundo para que deliren más de 50 mil argentinos en la cancha, para que se emocionen otros 40 millones en las noche Argentina, para que el resto del planeta tenga claro que no les va a ser fácil sacarle la corona.
“Argelia juega como Marruecos”, había sintetizado Scaloni para elogiar a un rival que en varios momentos expuso algunas debilidades. Y más allá de un buen cabezazo de Lautaro y un gol bien anulado a Messi, los africanos complicaron mucho aprovechándose de lo abierto que estaba el medio argentino. En el primer tiempo, Chaibi se ponía en las espaldas de De Paul y crecía. Metió un golazo que hasta que llegó el salvador VAR, fue una trompada en la sien.
El gol aflojó el peso del debut, pero cambió poco los niveles. Almada era una buena opción para Leo pero Lautaro Martínez parecía en otra sintonía. Ya con Nico González, el medio jugó más protegido y aunque le costaba el “juntar pases”, la Selección se mantuvo paciente. Messi se mantuvo paciente porque el gol iba a llegar (otra vez).
El show de la Copa del Mundo ya estaba pago. Los hinchas se daban por satisfechos, el equipo podía irse a dormir tranquilo, pero Messi siempre va por más. El peso que tiene su tercer gol no está relacionado exclusivamente a que alcanzó a Klose como el máximo goleador de la historia de los Mundiales, sino que es un mensaje para los demás seleccionados, que sentados en sus concentraciones, tomaron nota de que el campeón y su capitán tienen el hambre intacto.