Los números lo dicen todo

Gimnasia alcanzó los once partidos sin conocer la derrota, uno menos que en el torneo de 2005

Gimnasia está cerca de conseguir el objetivo. Es que el Lobo que comanda Pedro Antonio Troglio sumó ayer una nueva presentación sin conocer la derrota y le sacó nueve puntos de ventaja a Sarmiento que es el equipo que se encuentra en la cuarta posición del torneo.

Sin lugar a dudas que esta apreciable diferencia que consiguió el Tripero se debe a la gran racha que viene manteniendo el equipo, la cual con la igualdad de ayer ascendió a los once partidos sin conocer la derrota.

Este número, sin dudas, hace que todos los hinchas del Lobo recuerden la campaña de 2005 donde el equipo alcanzó los doce encuentros sin derrotas. 

Aquel equipo que también era dirigido por Pedro Troglio estuvo cerca de quedarse con el título que luego terminó en manos de Boca. La diferencia es que en aquel momento formaba con el Mono Navarro Montoya, una línea de tres abajo (Herner, San Esteban y Goux), cuatro volantes (Cabrera, Esteban González, Escobar y Licht) un enganche (Lucas Lobos) y dos delanteros (Delorte y Vargas) y ahora el entrenador se decidió por un 4-4-2 clásico, con volantes y laterales que se suman al ataque. 

Incluso, en alguna de las tantas conferencias de prensa, Pedro sostuvo que le encontraba varias similitudes a este plantel en comparación de aquel conjunto que dirigió en el 2005.

Al margen de las características de jugadores y el funcionamiento adentro del campo, hay números que acercan al actual grupo con ese combinado. Esa racha fue la más grande que tuvo el club en los últimos tiempos, la cual se cortó en la primera fecha del torneo Clausura siguiente al caer por la mínima contra Colón en condición de visitante. En la actualidad, el Lobo lleva once juegos sin conocer la derrota, con ocho victorias y apenas tres igualdades (ver tabla), y se encamina a romper ese récord que lo mantuvo en lo más alto de la clasificación durante largo tiempo. Con una victoria  igualará la racha y con un empate llegará a la misma cantidad de partidos aunque sumará menos puntos.  

Sin dudas que la confianza, el rendimiento y los resultados consolidaron a este Gimnasia bien arriba y, gracias a este camino cada vez está más cerca de cumplir el objetivo.

No hay distancia que separe a esta pasión

El hincha de Gimnasia siempre se las rebusca para decir presente. Lo hacen cuando al equipo no le toca andar de la mejor manera y ahora que está encaminado a cumplir el objetivo de volver a primera división nadie se quiere perder las participaciones del Lobo. 

Ayer, alrededor de 500 hinchas viajaron hasta Misiones sorteando todo tipo de obstáculos para llegar y no pararon de alentar en ningún momento. Con el punto se fueron satisfechos. 

Un árbitro bien custodiado

 Darío Herrera fue el árbitro del encuentro y en líneas generales pasó desapercibido porque no hubo jugadas en las que sus decisiones terminaran tomando aún más valor.

Pero lo que no pasó desapercibida fue la seguridad que le brindaron desde el club de Misiones ya que si bien es común ver entrar y salir a los árbitros rodeados de Policías para esta ocasión el número se acrecentó considerablamente.

El loco de la picana

Antes de que se jugara el partido ayer en Misiones se dio un siatuación particular con Héctor Gallo, comentarista de la transmisión televisiva,  y parte de los técnicos que trabajan para la puesta en el aire. Los obreros llegaron temprano y fueron interceptados por un control que no se identificó y no les permitió el paso. Y, ante la insistencia de los trabajadores sacó una picana de uso personal para atacar a quienes no estaban “obedeciendo su orden”.

Durante la transmisión, la TV se encargó de mostrar al personaje en cuestión.