El ganador contó con una excelente conducción del jockey Rodrigo Blanco, que temprano le fue a “poner el cuchillo al pescuezo” de Sono Perfetto, que se defendió
bien, porque recién en el último salto pudo quebrarlo, luego de luchar toda la recta.
Así se definió la carrera central.
POR GALOPÓN
En una tibia tardecita de sol dominguero abrió sus puertas el Teatro del Turf del Barrio Hipódromo para ofrecer un programa de diez cotejos. Con una muy buena asistencia de público se disputó el Clásico “Federación Argentina de Jockey Clubes e Hipódromos” (2.200 mts.) donde nuestro recomendado Nassau –mostrando todo su “temperamento”- dio un golpe de autoridad y con una soberbia conducción del jockey Rodrigo Blanco, que temprano no dejó que tomara vuelo Sono Perfetto, lo que hizo de la carrera un virtual “mano a mano” que recién tuvo su definición en el mismo disco, donde en el cabeceo final el ganador “tapó” por el hocico a su valiente contrincante. En tanto, a seis cuerpos, Don Champagne fue el espectador más cercano del final de la carrera. Ponderable actuación del pupilo del entrenador Juan Bautista Maldotti, que de esta forma se tomó cumplida revancha de Sono Perfetto que venía de vencerlo en un clásico palermitano sobre 2.500 metros. Así, logró el cuarto triunfo y primero de corte jerárquico de su corta pero efectiva campaña.
Cotejo reservado para todo caballo de 4 años y más edad, a peso por edad, ocupó el sexto turno de la programación con cinco competidores en pista ya que Amuni dejó el compromiso en blanco.
Abiertos los partidores, y tal su característica, Sono Perfetto salió rápidamente a la descubierta y al pasar la primera vez por el disco lo hacía con dos cuerpos de ventaja sobre Nassau, escalonándose por detrás El Darwin, Ruso Real y Don Champagne, cerrando la marcha. Ya en el codo del Colegio Nacional, se mantenía la diferencia entre los dos competidores de adelante que ya iban poniendo distancia sobre el resto del lote.
Trasladado el pleito al opuesto, Nassau le fue a “poner el cuchillo al pescuezo” al favorito, para que no se floreara. Así recorrieron el derecho de enfrente y al entrar a la elipse tolosana, Nassau fue decididamente a buscar al puntero, que lejos estaba de aflojar. De tal forma que vinieron “palo y palo” hasta el disco y recién en el último salto, el a la postre ganador pudo “tapar” a Solo Perfetto, que vendió a caro precio su derrota.
El vencedor completó el registro total de 2m.20s.19/100 para los 2.200 metros de pista seca, y como viene ocurriendo en las últimas reuniones no se contó con los parciales de la carrera.