El posteo de Messi antes de la semifinal con Inglaterra
“El último en Kansas City. ¡Gracias por todo!”, escribió el capitán en una publicación de Instagram.
Los primeros ingleses que fueron llegando ayer a Atlanta se mostraron ajenos a la tensa rivalidad que sobrevuela al partido de esta tarde. El diario Hoy juntó a un británico con un argentino que se dieron la mano antes del partido.
15/07/2026 - 00:00hs
Atlanta, Georgia – Estados Unidos
Diario Hoy en el Mundial día 30
Por Juan Pablo Ferrari
Es mentira que ellos están ajenos a todo lo que pasó en 1982. Pero también es mentira que se lo toman como le pasa a miles de Argentinos.
La pasión que despierta el fútbol eleva a la máxima expresión el fanatismo, que encima en Argentina se encarnizó en el personaje de nuestro querido y recordado Diego Armando Maradona, que con la mano “de Dios” les dio un golpe a los ingleses en un Mundial que se jugó hace 40 años.
La mayoría de los británicos que llegaron a Estados Unidos a seguir a su selección en la Copa del Mundo no habían nacido cuando Leopoldo Fortunato Galtieri arengó a las tropas de la reina a que vengan a disputar las Islas, también arengado por una parte de la sociedad dormida que lo vibró en Plaza de Mayo cuando el aliento etílico bajaba como una nube de humo desde el balcón de la casa Rosada.
Hay leyendas urbanas y mitos que son muchos más grandes en una nación que en otra. En Inglaterra le hacen lugar a los argentinos para que jueguen al fútbol, pero en Argentina cuesta hacer entrar a un brasileño en nuestra liga.
Ayer, en el marco de la previa de uno de los partidos más esperados por todos, el diario Hoy juntó a Michael, un fanático inglés que se hospedó en un hotel de las afueras del centro de Atlanta, con un fanático argentino que hoy vive en Hawai, pero que nació en el norte del país.
Estaban los dos solos en el lobby de un hotel y se miraban con misterio. Cada uno tiene su vida, su trabajo o su familia. Escucharon hablar o vieron en algún documental lo que pasó hace cuatro décadas en el Mundial de México. O también lo que había ocurrido 44 años en el Atlántico Sur. Pero para ellos el presente y las ganas de conseguir una entrada para ver un partido de Semifinales de una Copa del Mundo pesa mucho más.
Se dieron la mano y como dijo Scaloni, coincidieron en que “solo es un juego” entre dos equipos.
El resto es parte del folclore que algunos más enfervorecidos quieren imponer. Otros, con el dolor y el recuerdo, también pretenden instalar, como la aparición de un mensaje de los veteranos de la guerra de las Malvinas emitiendo un comunicado justo en estas circunstancias.
Para la FIFA la guerra que se inventó Galtieri no figura en la agenda de actualidad ni del pasado en la organización del evento deportivo más importante de todo el planeta tierra.
Los hinchas deberán asumir la responsabilidad de la conducta en un país que no tiene término medio: o te ubicás o te ubican. Que todo sea en paz.