entrevista

Graciela Pal: “Billy Elliot es emoción”

La popular y querida actriz vuelve al teatro musical con un papel a su medida para demostrar su talento y profesionalismo.

Espectáculos

25/03/2026 - 00:00hs

En mayo llega al Teatro Opera ON Billy Elliot, El musical, con un gran elenco y la producción de Diego Romay. En ella Graciela Pal hará de la abuela de Billy y pudimos conversar con ella para hablar de su vuelta a los musicales.

—Volver al musical, sensaciones, Billy Elliot, ¿habías visto la película, el musical?

—-Sí, conozco el musical y cuando me llamó Diego para hacer Billy Elliot no podía creer, no sabes la alegría enorme que sentí y lo bendecida que me siento por estar haciéndolo, muy bendecida.

—¿Tenías algún recuerdo así de la película? Tenías presente tu personaje y estás yendo por otro lado, ¿cómo es un poco la composición de tu personaje?

—Mi personaje es lo que soñó el autor, es una abuelita tierna, un poco perdida por los años y muy amorosa con él y lo ayuda mucho al chico a lograr su meta, que no es fácil. En esos años, en ese lugar, y bueno, y lo que él quiere hacer, a ver, ¿qué pasa? Todos son mineros y el nene no quiere ser boxeador, quiere ser bailarín. Así que es bárbaro, es hermoso y además los nenes que tenemos son tan talentosos, tan lindos, tan amorosos y la verdad que sorprenden todos los días un poco.

—¿Con Osvaldo Laport habías trabajado?

—Sí, hicimos muchas cosas en televisión. Lo quiero muchísimo. Había trabajado con Osvaldo, con Alejandra Perlusky en Cabaret. ¿Con quién más trabajé? Con Déborah Turza hicimos En las damas del musical la canción de El diluvio que viene, todas las que hicimos la Consuelo, que yo la estrené acá, en Argentina. Hizo Déborah, Julia Calvo y María José de Mares. Cantamos la canción de Consuelo, la canción de presentación del personaje.

—¿Y tenías ganas de volver al musical?

—Sí, pero pensé, es muy raro que haya un personaje así como éste. Bueno, en Cabaret tuve la suerte de hacer Fraulein Schneider, que también era mágico, y esta obra supera todas las expectativas.

—Antes hablabas de la televisión. Te saco de la obra de teatro. ¿Por qué no hay ficción en la televisión? Y ya estoy cansado que me digan, tema de plata, la gente no mira tele, porque es todo mentira eso...

—No sé si es mentira, pero algo pasa. Yo creo que es un tema de dinero también. Yo creo que si ahora hiciéramos una novela como las que hacíamos, que gracias a Dios tuve la suerte de trabajar mucho, la romperíamos. La gente en la calle te lo pide. Había un horario que se juntaba la mamá con la abuela y la nena y veían tal novela. Y después de almorzar. Era esa cosa que unía bastante a la familia, la novela. Y se perdió, lamentablemente. Los actores quedamos mal con esto. Quedamos con poco trabajo. Estábamos acostumbrados a trabajar mucho. Y ahora tenés que hacer teatro o cine. O plataformas que nunca hice. Pero cine sí y teatro sí. Siempre. Teatro siempre.

—¿Entrarías a la Casa de Gran Hermano? la tenemos a Andrea Del Boca ahí adentro…

—No, a mí no me gustó ver que Andrea estuviera ahí. Pero de todas maneras, si ella decidió hacerlo, alguna parte le debe compensar o alguna parte le debe dar satisfacción. O reencontrarse con el público más jovencito. O la parte económica. No sé, pero yo no entraría a La Casa de Gran Hermano. No hubiera entrado de joven tampoco.

—¿Y si fuera como en su momento hicieron Reality Reality, de actores?

—Tampoco. Me parece patético. No. Yo no la haría. Te debe movilizar algo, porque no creo que lo haya hecho por hacer porque es una cosa estresante. Te mantiene alejada de la realidad, porque un poco, si es verdad lo que cuentan, te mantiene aislado, no podría, de ninguna manera. Hay que volver a la ficción. De alguna manera tenemos que recuperarla. Ahora estoy feliz porque estoy en este teatro maravilloso y enfrente está mi hija haciendo Chat de mamis.

—Contame ¿cómo te organizás en el día a día?

—Ahora cuando empieza este ritmo teatral, cuesta mucho. No soy demasiado estricta con los horarios ni con nada, al contrario, me gusta mucho la libertad y si tengo hambre como, y mi marido es igual que yo. Pero me gusta ir al supermercado todos los días. Por ahí hago la compra mensual, pero todos los días voy por algo, quiero ir al supermercado. Y ahora, por ejemplo te desorganizas. El teatro te desorganiza la vida, que Dios lo sepa y el público. Gracias a Dios. Vivimos al revés y te desorganiza. O sea, si se casa a alguien no podés ir, ni hablar de cosas malas que te pasan y seguís.

—Esta frase de “el show debe seguir”.

—Igual me parece una boludez. Yo ya no lo haría. Lo hice toda mi vida, pero no lo haría.

—¿Con qué te gustaría que se conecte la gente? Antes hablabas un poco, ¿no? Es la historia de un niño en un lugar completamente hostil para el deseo que él tenía. Pero digo, ¿qué te gustaría que se conecte la gente?

—Yo lo que necesito, y va a pasar, porque yo sentí que a ustedes les pasó, y a nosotros también, es que se emocione la gente. Y se va a emocionar en muchos lugares. En muchos lugares. Sí, eso quiero. No necesito que se conecten más que con la emoción. Billy Elliot es emoción.

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