Por un lado está la temperatura corporal propia de cada individuo. Pero, además influye el sedentarismo y los horarios en que cada uno come.
29/06/2018 - 09:22hs
1. Cuestión de latidos
Un ritmo cardíaco de 4 latidos más por minuto, por los 1.440 minutos del día, se traduce en varios kilos menos en un año. Y una diferencia de 0,3 ºC en la temperatura corporal supone un gran gasto energético en un año.
2. Cámara de la verdad
“Muchas de estas personas consideran abundantes comidas que no lo son, o toman porciones grandes o muy calóricas únicamente en sociedad”, explica Francisco Botella, miembro de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).
Hay quienes tienen desayunaban siempre, normalmente incluyendo frutas, verduras y huevos. Pero ¿cómo se llega a esos hábitos? Un estudio científico reveló que los más delgados coincidieron en señalar que sus padres cocinaban con ingredientes frescos, hablaban con ellos de nutrición y realizaban actividades al aire libre en familia, y ellos tenían muchos amigos y dormían un número saludable de horas entre semana.
3. ’Jet lag’ social
“Un mismo alimento, en la misma cantidad, si se ingiere por la mañana activa la termogénesis de la grasa parda un 50 % más a las 8 de la mañana que a las 8 de la noche, cuando se tenderá más a almacenarlo”, manifiesta Juan Antonio Madrid, catedrático de la Universidad de Murcia.
4. No quedarse quieto
Un estudio publicado en Lancet Public Health detectó la influencia de tener gimnasios, piscinas y campos de juego a 1 km o menos del hogar en el peso y la cintura de los ciudadanos, especialmente en las mujeres. Dada la epidemia global de obesidad, se están fomentado por este motivo diseños urbanísticos con más zonas peatonales e instalaciones deportivas.
5. Ayuda de la flora intestinal
Serguei Fetissov, de la Universidad de Ruan (Francia), descubrió cómo -a los 20 minutos de alimentarse- las bacterias creaban otro millón de individuos y segregaban unas proteínas que activaban hormonas de la saciedad y neuronas asociadas a la reducción del apetito.