La NASA mostró una imagen inédita de la Tierra que representa el geoide
La agencia espacial estadounidense difundió una animación sobre el geoide, el modelo físico y matemático que representa con mayor precisión la forma del planeta.
cienciaCon casi 4.700 triunfos oficiales, dejó una huella imborrable en la historia del turf sudamericano.
26/07/2026 - 00:00hs
Irineo Leguisamo fue uno de los jockeys más importantes de la historia del turf sudamericano. Nació el 20 de octubre de 1903 en Arerunguá, Uruguay, pero desarrolló casi toda su carrera en la Argentina, país con el que construyó un vínculo entrañable. Solía decir: “Tengo dos patrias. Uruguay en la que nací y la Argentina que me adoptó”, una frase que sintetizó el profundo afecto que sentía por ambas naciones.
Debutó siendo adolescente y rápidamente comenzó a destacarse en los principales hipódromos argentinos. A lo largo de más de cinco décadas de actividad consiguió alrededor de 4.700 victorias oficiales, una cifra que lo ubicó entre los jockeys más exitosos de todos los tiempos. Su talento, disciplina y capacidad para interpretar a los caballos lo convirtieron en un referente indiscutido del turf.
Leguisamo montó a algunos de los mejores ejemplares de su época, entre ellos el inolvidable Yatasto, y fue protagonista de las carreras más prestigiosas del calendario hípico. Su estilo elegante, la precisión de sus movimientos y su inteligencia para definir competencias le valieron el respeto de colegas y aficionados.
Su figura trascendió el deporte. Carlos Gardel lo inmortalizó en el tango Leguisamo Solo, mientras que escritores, periodistas y artistas lo convirtieron en un símbolo de excelencia y perseverancia.
Tras retirarse en la década de 1970, siguió siendo una personalidad admirada dentro del ambiente hípico. Falleció el 2 de diciembre de 1985 en Buenos Aires, a los 82 años. Su legado permanece vigente como el de uno de los grandes ídolos del turf, un deportista que unió con su historia y su talento a las dos patrias que siempre llevó en el corazón.