Los resultados de un ensayo clínico internacional fueron recibidos con una inusual ovación durante el principal congreso de oncología del mundo.
01/06/2026 - 14:58hs
El anuncio de los resultados de un nuevo tratamiento para el cáncer de páncreas metastásico provocó una reacción poco frecuente en la comunidad científica: aplausos y una ovación de pie durante la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO), uno de los encuentros médicos más importantes del mundo.
La expectativa se generó tras la presentación del estudio RASolute 302, cuyos resultados también fueron publicados en simultáneo en la revista científica The New England Journal of Medicine. Según los investigadores, el tratamiento con daraxonrasib logró una supervivencia sin precedentes en pacientes que ya habían recibido una primera línea de quimioterapia.
El ensayo clínico de fase 3 incluyó a 500 pacientes de América del Norte, Europa y Asia diagnosticados con cáncer de páncreas metastásico. Los participantes fueron divididos aleatoriamente para recibir el nuevo medicamento o una segunda línea de quimioterapia convencional.
Los datos mostraron una diferencia contundente entre ambos grupos. La supervivencia global mediana alcanzó los 13,2 meses en quienes recibieron daraxonrasib, frente a los 6,7 meses registrados en los pacientes tratados con quimioterapia. Además, el riesgo de muerte se redujo en un 60%.
También se observaron mejoras en otros indicadores clave. La supervivencia libre de progresión de la enfermedad fue de 7,2 meses con el nuevo fármaco, mientras que en el grupo de control fue de 3,6 meses. A su vez, el 31,6% de los pacientes tratados con daraxonrasib experimentó una reducción significativa o la desaparición de los tumores, más del doble que el 11,2% registrado entre quienes recibieron quimioterapia.
Daraxonrasib es un inhibidor oral multiselectivo de RAS(ON), una vía biológica estrechamente vinculada al desarrollo del cáncer de páncreas. Más del 90% de estos tumores presentan mutaciones en el gen KRAS, considerado uno de los principales impulsores de la enfermedad.
Los especialistas destacan la relevancia de estos resultados debido a la escasez de alternativas terapéuticas disponibles para pacientes con cáncer de páncreas metastásico que ya atravesaron una primera línea de tratamiento. En estos casos, la supervivencia suele ubicarse entre seis y siete meses, y son pocos los pacientes que logran superar el año de vida.
Otro aspecto valorado por los investigadores fue el perfil de seguridad del medicamento. El estudio indicó que los efectos adversos graves fueron menos frecuentes con daraxonrasib que con la quimioterapia tradicional, registrándose en el 43,6% y el 57,5% de los pacientes, respectivamente.
Tras la difusión de los resultados, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó un programa de acceso expandido para pacientes previamente tratados. En paralelo, la compañía biotecnológica Revolution Medicines avanzará con la presentación formal de la evidencia para solicitar la aprobación del fármaco.
Mientras tanto, ya comenzó un nuevo ensayo clínico denominado RASolute 303, que buscará evaluar el potencial de daraxonrasib como tratamiento de primera línea, tanto en forma individual como combinado con quimioterapia. Los investigadores consideran que los resultados obtenidos podrían marcar un punto de inflexión en la lucha contra uno de los cánceres con peor pronóstico y mayor mortalidad a nivel mundial.