CULTURA

Un poeta que fue muchos

Fernando Pessoa escribió un solo libro de poemas en vida que le bastó para ser considerado la voz más alta de la poesía portuguesa del siglo veinte.

Interés General

18/03/2026 - 00:00hs

"La sangre de los Borges de Moncorvo y de los Acevedo (o Azevedo) puede sin geografía ayudarme a comprenderte, Pessoa. No te costó nada renunciar a las escuelas y a sus dogmas, a las vanidosas figuras de la retórica y a la opinable tarea de representar a un país, una clase o una época. Sin duda, jamás te preocupó tu lugar en la historia de la literatura”, escribió Jorge Luis Borges, a manera de prólogo de un libro de Fernando Pessoa.

Su madre era ama de casa. Vivía con su abuela y dos criadas. Su padre murió de tuberculosis cuando Pessoa tenía cinco años. Fernando tuvo un hermano que no llegó al año. Su madre se casó nuevamente, con el cónsul de Portugal en 1895 y la familia se instaló en Durban, ciudad sudafricana. Allí convivió con sus cuatro hermanastros. Su educación fue en inglés. Sus lecturas fueron John Milton, Mary Shelley y Edgar Allan Poe. En ese idioma escribió sus primeros poemas. Por su destreza bilingüe es que pudo regresar a Lisboa a trabajar como traductor.

Según Juan Forn, el Pessoa inventor era una cruza de Roberto Arlt y Giro Sintornillos que fantaseaba en vano con comercializar un nuevo tipo de máquina de escribir «mejor organizada» (se refiere al teclado), un anuario «sintético» (se refiere a la duración del año), un sistema de papel para cartas con sobre incorporado y un código universal de cinco letras, en momentos en que «necesito sesenta dólares por mes para gastos y sólo gano treinta» (esto escrito en inglés, pero usando no escudos ni libras como metro patrón sino una moneda que en 1913 distaba aún mucho de convertirse en el esperanto financiero del mundo que encarnaría desde el fin de la Segunda Guerra).

Cuando anunció su propio epitafio, bajo el pseudónimo de Alexander Search, lo hizo con estas palabras: “Murió a los veinte años. Su último pensamiento fue: malditos sean la Naturaleza, el Hombre y Dios”. Fue el primero de los Pessoas en lamentar las limitaciones del lenguaje “porque todas las palabras están fatalmente cristianizadas”, así como el redactor y defensor solitario de la siguiente estética: “El arte es la representación nítida de una impresión falsa (la representación nítida de una impresión exacta se llama ciencia). El proceso artístico consiste en relatar esta falsa impresión de tal suerte que parezca absolutamente natural y verdadera. La sinceridad es el gran obstáculo que el artista debe vencer. Sólo una constante disciplina, un entrenamiento para no sentir las cosas más que literariamente, pueden elevar el espíritu a esa cumbre”.

Pessoa llegó a escribir más de cinco mil poemas, repartidos en ciento treinta y seis autores ficticios. "Mensaje" (1934) fue el único libro en portugués que Pessoa editó en vida. Cinco años después de la Revolución Rusa, Pessoa publica en una revista de Lisboa El banquero anarquista. Su fama le llegó luego de morir. Vivió una vida austera, no tenía casa, sino que alquilaba modestas habitaciones. No viajó a París a reunirse con otros escritores de su generación. Consideraba la celebridad "algo plebeyo"; no sentía interés por ser conocido.

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