El organismo calculó daños por 19.500 millones y advirtió sobre el desafío de reconstrucción.
A un mes del doble terremoto que golpeó a Venezuela, el Banco Mundial difundió una primera evaluación sobre el impacto económico del desastre y calculó que los daños materiales ascienden a unos 19.500 millones de dólares. El informe advierte que la magnitud de las pérdidas representa un enorme desafío para el país y reclama una estrategia de reconstrucción coordinada entre el Estado y el sector privado.
De acuerdo con el relevamiento, las viviendas fueron el sector más afectado, con pérdidas estimadas en 9.300 millones de dólares, casi la mitad del total. A esto se suman 5.000 millones correspondientes a edificios no residenciales, como escuelas, hospitales y establecimientos públicos, mientras que la infraestructura vial y de servicios sufrió daños valuados en otros 5.200 millones de dólares.
El organismo internacional aclaró que la cifra refleja únicamente el costo de los daños directos. Si la reconstrucción contempla estándares más modernos de seguridad antisísmica, además de la remoción de escombros y otras obras complementarias, el monto necesario podría multiplicarse hasta acercarse a los 50.000 millones de dólares.
Las zonas más castigadas continúan siendo el estado de La Guaira y el Distrito Capital, que concentran cerca del 47% de los daños identificados. También se registraron importantes afectaciones en Miranda y Carabobo, donde miles de viviendas e infraestructuras quedaron destruidas o inutilizables tras los sismos del 24 de junio.
El Banco Mundial alertó además que las consecuencias del desastre no se limitarán a los daños materiales. Según sus proyecciones, la catástrofe tendrá efectos sobre la productividad, el consumo interno y el crecimiento económico venezolano durante la próxima década si no se acelera la recuperación.