Más de 50 países participaron en una cumbre virtual.
Francia y Reino Unido avanzan en la construcción de una alternativa diplomática frente a la estrategia de Estados Unidos en Medio Oriente, con el objetivo de garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz bajo condiciones estables y consensuadas. En ese marco, ambos países encabezaron una cumbre virtual con la participación de cerca de 50 naciones para discutir mecanismos que aseguren la libre navegación en la zona.
El encuentro se produjo en simultáneo con el anuncio de Irán de habilitar el paso marítimo durante el alto el fuego, aunque la situación sigue siendo incierta debido a la continuidad de restricciones por parte de Washington. Para la coalición europea, la prioridad es evitar una escalada y sentar las bases de una solución sostenible que incluya garantías tanto para el tránsito comercial como para la seguridad regional.
El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, plantearon la necesidad de establecer compromisos claros: por un lado, que Estados Unidos no obstaculice la circulación marítima, y por otro, que Irán se abstenga de realizar ataques contra embarcaciones. La iniciativa también apunta a reactivar canales diplomáticos con Teherán, especialmente en torno al control de su programa nuclear.
El bloque europeo insiste en una estrategia de largo plazo, más allá de la reapertura temporal de Ormuz. En un contexto de negociaciones aún estancadas entre Washington y Teherán, la iniciativa busca posicionar a Europa como un actor relevante en la resolución del conflicto, con una mirada centrada en la diplomacia y la estabilidad internacional.