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01/11/2017 - 08:56hs
El papa Francisco pidió hoy que lo "acompañen con la oración" en la visita que hará mañana a las Fosas Ardeatinas para recordar a las víctimas de la masacre del 24 de marzo de 1944, cuando fueron asesinados 335 civiles italianos a manos de la ocupación nazi de Roma.
"Mañana por la tarde iré al cementerio americano de Nettuno y luego a las fosas ardeatinas: les pido que me acompañen con la oración en estas dos etapas de memoria y sufragio por las víctimas de la guerra y de la violencia", pidió el Pontífice durante el rezo del Ángelus en Plaza San Pedro por el día de todos los santos.
Francisco hará mañana "una visita de oración" al histórico lugar ubicado 14 kilómetros al sur de Roma a las 17 hora local (las 13:00 en la Argentina) para recordar a las 335 víctimas fusiladas por el capitán nazi Erich Priebke por orden de Adolf Hitler en medio de la ocupación de Italia por parte de las fuerzas alemanas en la segunda guerra mundial.
"Las guerras no producen otra cosa que cementerios y muerte. Es por eso que he querido dar este señal en un momento en el que nuestra humanidad parece no haber aprendido la lección o no querer aprenderla", lamentó el Papa este miércoles.
Francisco se convertirá así en el cuarto pontífice en rezar en el lugar, tras Benedicto XVI en 2011, Juan Pablo II en 1982 y Pablo VI, que lo hizo en 1965.
El año pasado, Jorge Bergoglio rezó en silencio en el campo de concentración nazi de Auschwitz, en medio de su visita a Polonia para participar de la Jornada Mundial de la Juventud.
Antes de orar en el predio de las afueras de Roma el Pontífice celebrará la misa del día de todos los muertos en el cementerio romano de Nettuno, donde descansan los caídos estadounidenses en la denominada campaña de Italia. Allí, el Pontífice recordará a "todos los caídos por las guerras", según anunció en octubre una nota de la Oficina de Prensa vaticana.
La matanza de la Fosas Ardeatinas ocurrió el 24 de marzo de 1944 cuando 335 italianos, incluidos presos políticos de la cárcel romana de Regina Coeli y 75 judíos escogidos al azar, fueron fusilados por los nazis en represalia por la muerte de 33 soldados alemanes ocurrida un día antes en una calle de Roma, en un atentado partisano en via Rasella, por entonces sede de la Gestapo.