Irán cierra nuevamente el estrecho de Ormuz tras acusaciones a EE. UU.

Teherán restableció el control total del estrecho menos de 24 horas después de su reapertura y condicionó el tránsito marítimo al fin del bloqueo estadounidense.

Internacional

19/04/2026 - 00:00hs

Irán anunció el nuevo cierre del estrecho de Ormuz, apenas un día después de haber autorizado su reapertura, en una decisión que vuelve a tensar el escenario en Medio Oriente. Desde Teherán, autoridades militares confirmaron que el corredor marítimo quedó bajo “estricto control” de las fuerzas armadas, en respuesta al bloqueo que Estados Unidos mantiene sobre embarcaciones vinculadas al país.

El gobierno iraní calificó la medida de Washington como un acto de “piratería” y advirtió que no permitirá la normalización del tránsito mientras continúen las restricciones. En ese sentido, sostuvo que la reapertura solo será posible si se restablece la libre navegación para sus buques, tanto de salida como de regreso. La postura refleja un endurecimiento frente a un conflicto que sigue sin canales de negociación claros.

El nuevo cierre ya comenzó a impactar en la dinámica comercial. Imágenes satelitales y datos de navegación muestran que numerosos buques, incluidos petroleros, modificaron sus rutas para evitar la zona. La incertidumbre se agrava por una serie de incidentes recientes: al menos un buque fue atacado por lanchas armadas y otros reportaron disparos mientras intentaban cruzar el estrecho, aunque sin víctimas.

El estrecho de Ormuz es un punto crítico para el abastecimiento energético global. Por allí transita cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado que se consume en el mundo, lo que convierte cualquier interrupción en un factor de presión inmediata sobre los mercados. Tras la reapertura anunciada el viernes, el precio del crudo había caído con fuerza, pero el nuevo cierre anticipa una posible reversión de esa tendencia.

En paralelo, las negociaciones entre Washington y Teherán permanecen estancadas. Aunque desde la Casa Blanca se insiste en que existen contactos, las autoridades iraníes aseguran que no hay fechas concretas para retomar el diálogo. En este contexto, el control de Ormuz vuelve a ser utilizado como herramienta de presión en una disputa que combina intereses estratégicos, económicos y militares.

Con un escenario volátil y sin señales claras de distensión, el estrecho se consolida nuevamente como el epicentro de la crisis, con consecuencias que trascienden la región e impactan directamente en la economía global.

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