01/04/2017 - 01:32hs
El ministro de Energía se mostró titubeante ante la consulta de este medio sobre cómo repercutiría el aumento del gas en las garrafas. Reconocimiento oficial sobre la falta de control a las empresas prestatarias. Críticas a Das Neves por haber pedido su renuncia
Indeciso, confuso e inseguro, así se lo pudo ver ayer al ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, en la conferencia de prensa que brindó para explicar el tarifazo en el gas, sobre todo luego de que el cronista del diario Hoy y la Red 92 le consultara cómo iba a repercutir el mismo en aquellos sectores de la sociedad que continúan utilizando garrafas y no están conectados al servicio en red.
Hoy, el ciudadano que no cuenta con gas de red debe pagar por una garrafa de 10 kilos, con tarifa social incluida, unos 97 pesos. Las denuncias de los organismos de Defensa de los consumidores plantean que las garrafas sociales no se encuentran por menos de 150 pesos, y que esto se debe a la falta de controles por parte del Estado nacional sobre las empresas que prestan este servicio.
Ante una consulta realizada por un periodista de nuestro medio sobre esta situación, Aranguren respondió en forma vacilante y con más evasivas que precisiones. “Todo esto forma parte de una segunda etapa en el proceso de normalización del servicio que ya estamos encarando”, destacó desconcertado uno de los ministros más cuestionados del Gabinete nacional.
La situación llevó a que el funcionario reconociera a regañadientes que “el gas de garrafa hoy por hoy es un producto que forma parte de un sistema de comercialización que no está muy bien controlado, ni por la población ni por las autoridades de aplicación. Tenemos que reformularlo y modificarlo”.
En ese sentido, aceptó que “va a haber una aplicación gradual con respecto a lo que es el gas de garrafa. Debemos asegurarnos que haya un mejor control y aceitar un mecanismo desde el Estado para que la gente pueda hacer denuncias cuando no se esté cumpliendo con el precio de la garrafa, que hoy es de $97, pero en el mercado no se consigue a ese valor, sino a $150, es decir, un 50% más cara”.
Reproches varios
La conferencia de prensa le sirvió al ministro también para responder preguntas sobre los rumores que indicaban una posible partida suya del Gabinete nacional, sobre todo luego de las declaraciones públicas del gobernador de la provincia de Chubut, Mario Das Neves, quien le había solicitado que diera “un paso al costado”.
Para Aranguren, las declaraciones del mandatario chubutense “son de él, el único que me puede pedir un paso al costado es el Presidente de la República. Estamos convencidos de que estamos haciendo el máximo esfuerzo para lograr garantizar el trabajo de los argentinos”.
Graficando la situación, el responsable del área energética dijo que “la situación petrolera es muy difícil en Chubut, por lo cual todos tenemos que extremar nuestra preocupación, más allá de pedir pasos al costado, como dicen algunos gobernadores, y pensar en soluciones concretas para sacar adelante la situación”.
Aranguren dijo que continuarán las reuniones con Das Neves, como la que el próximo viernes se realizará en el Salón de los Constituyentes de Chubut con la presencia del Gobierno, operadoras y sindicatos. En ese encuentro se analizará la grave situación de la cuenca del Golfo San Jorge, donde se enfrentan despidos y suspensiones.
“El Gobierno nacional está desorientado”
JULIO GAMBINA
(Economista. Doctor en Ciencias Sociales)
“El nuevo tarifazo en el gas marca solamente que el Gobierno nacional está desorientado, y que no sabe dónde dirigir los efectos de una política que solo ha generado una mayor cantidad de pobres en territorio nacional.
En nuestro país nos está rigiendo un liberalismo devaluado, donde los únicos ganadores son los grandes capitales, y los perdedores la población en su conjunto, con políticas que han sido ideadas para beneficiar a los que más tienen en perjuicio de los sectores trabajadores.
En general la Argentina es un mercado libre, por lo cual los precios se fijan libremente en el mercado, salvo unos pocos precios. Y el de las tarifas, desde que llegó Cambiemos al poder, los está fijando el Gobierno en colaboración con las empresas, favoreciendo un valor internacional del gas que los argentinos no podemos pagar, por los salarios a la baja que se vienen dando en el último año”.
“En la Argentina no existe ninguna clase de control”
OSVALDO RIOPEDRE
(Vicepresidente de Adecua)
“En la conferencia de prensa dada por el ministro Aranguren, el gobierno reconoció que en Argentina no existe ninguna clase de control sobre las empresas que prestan servicios públicos, algo que nosotros hemos venido denunciando desde hace tiempo. Los controles vienen fallando desde hace mucho tiempo".
"Cuando se crean los entes reguladores es para generar un equilibrio entre las empresas y la desprotección que sufre el consumidor. Acá el ente regulador nunca cumplió esa función, minimizó al usuario".
"Esperamos que la actitud del gobierno cambie, ya que lo anunciado por las autoridades tiene que traer aparejado no solamente que la gente saque más plata de sus bolsillos, sino también en mejoras por parte de las empresas prestatarias. Por eso insistimos con la tarifa social, creemos que tiene que repercutir y ser conseguida por aquellos que menos tienen y que más la necesitan”.
“Va a ser un año difícil en materia tarifaria”
SUSANA ANDRADA
(Presidenta del Centro de Educación al Consumidor -CEC-)
“El Gobierno anda de confusión en confusión, metiendo en ello a los consumidores que nunca sabemos cuánto vamos a pagar las tarifas. Esto lleva a que se genere una fuerte incertidumbre en la ciudadanía, porque no sabe en cuánto de sus presupuestos familiares van a incidir estas subas ideadas por el Ejecutivo".
"Estos incrementos repercutirán en toda la población, ya que el año pasado el tarifazo había afectado a alrededor del 84% de los usuarios. Ahora, en cambio, no se hace una distinción entre los sectores más y menos pudientes, pagando casi el mismo aumento los más ricos como los más pobres".
"Va a ser un año difícil en materia tarifaria, ya que todo aumento tiene un impacto muy grande en los bolsillos de los argentinos, a lo que se le agrega que nos debemos preparar para un nuevo incremento en octubre y dos más el año que viene. Así, no hay bolsillo que aguante”.