El sector privado suma 25 meses de retroceso
El modelo económico libertario se llevó más de 14 mil firmas en un año y desde 2023 se redujeron 26 mil empleadores.
Economía informó que el resultado financiero fue positivo en $478.613 millones.
18/06/2026 - 00:00hs
El Gobierno nacional sostuvo en mayo el superávit primario, considerado el principal ancla del programa económico de Javier Milei. Según el Ministerio de Economía, el Sector Público Nacional registró un resultado financiero positivo de 478.613 millones de pesos, producto de un superávit primario de 1,9 billones y pagos de intereses de deuda por 1,4 billones.
De esta manera, en los primeros cinco meses del año se acumuló un superávit financiero equivalente al 0,2% del PBI y un superávit primario cercano al 0,7%. Los ingresos totales de mayo alcanzaron 14,5 billones de pesos, con un incremento interanual del 27,8%, mientras que los gastos primarios sumaron 12,6 billones, con una suba del 30,3%.
El informe oficial destacó que las transferencias corrientes ascendieron a 4,4 billones y que los subsidios económicos crecieron en 784 mil millones, principalmente en energía y transporte. El gasto de capital se mantuvo en niveles similares al mes previo, con 183 mil millones. Asimismo, se registró la transferencia de utilidades del Banco Central por 24,4 billones, destinadas a reducir la deuda del Tesoro con la entidad.
El Palacio de Hacienda reafirmó que el superávit constituye el eje de la política fiscal y que garantiza la estabilidad del programa de gobierno. Sin embargo, detrás de las cifras se esconde el costo social de la estrategia. El equilibrio de las cuentas públicas se sostiene en la reducción de transferencias, la licuación de jubilaciones y salarios, la caída de la obra pública y el ajuste sobre áreas sensibles como Salud y Educación.
El resultado positivo en las cuentas es presentado como un logro de gestión, pero en gran parte se explica por una política de ajuste que recorta derechos y posterga necesidades básicas. El superávit se alcanza a costa de un deterioro creciente en la calidad de vida de millones de argentinos, que ven cómo la disciplina fiscal se convierte en sinónimo de austeridad extrema y pérdida de protección social.