García Cuerva reclamó unidad en el Tedeum del 9 de Julio

El arzobispo pidió dejar atrás el individualismo y convocó a caminar unidos hacia un proyecto común.

Política

10/07/2026 - 00:00hs

El Tedeum por el Día de la Independencia volvió a convertirse en escenario de un mensaje fuerte de la Iglesia frente a la crisis política y social que atraviesa la Argentina. En la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, el arzobispo Jorge García Cuerva llamó a dejar atrás el individualismo y la mezquindad, y convocó a caminar unidos hacia un proyecto común. En esa línea, sostuvo que nadie es descartable y que el país necesita de todos para reconstruirse.

El mensaje fue pronunciado ante el presidente Javier Milei y gran parte de su gabinete, además de autoridades porteñas y legisladores. Entre los presentes se encontraban Jorge Macri, Diego Santilli, Karina Milei, Patricia Bullrich, Santiago Caputo y el canciller Pablo Quirno. La homilía se apoyó en la parábola del Buen Samaritano, que el arzobispo definió como guía para pensar el presente argentino. Según explicó, las heridas sociales requieren gestos de proximidad y solidaridad, y no pueden resolverse con competencia feroz ni con disputas por protagonismo.

García Cuerva insistió en que el país necesita acuerdos básicos sustentados en valores comunes. Señaló que las heridas sociales reclaman diálogo, justicia y honestidad, y que la salida no pasa por buscar culpables eternos, sino por asumir compromisos colectivos. En ese sentido, pidió un examen de conciencia nacional y planteó que cada ciudadano se pregunte si está dispuesto a ser la posada que reciba y sane a los heridos.

La importancia de escuchar al otro

El arzobispo dedicó un tramo de su mensaje a reflexionar sobre la primera palabra del Himno Nacional, el verbo oír, como invitación a abrirse al otro. Recordó que la tradición judeocristiana coloca a la escucha en el centro de la convivencia y que esa actitud permite comprender las necesidades ajenas y construir consensos. “Escuchando aprendemos a respetar y a compadecernos de las angustias de los demás”, afirmó. También sostuvo que solo prestando atención a la realidad social es posible reconocer los llantos y los gritos que reclaman ayuda, y que la decisión de salir de la propia coraza es indispensable para caminar con los demás.

Un mensaje inspirado en la Selección

En el tramo final, García Cuerva apeló al clima de entusiasmo generado por la participación de la Selección Argentina en el Mundial 2026. Señaló que el fútbol demuestra la capacidad de los argentinos para dejar de lado las diferencias cuando existe un objetivo común. “Sigamos con la camiseta puesta y con pasión hagamos realidad el sueño colectivo”, expresó.

La ceremonia concluyó con un renovado llamado de la Iglesia a fortalecer el diálogo, promover la solidaridad y construir consensos que permitan afrontar los desafíos sociales.

El mensaje del arzobispo Cuerva dejó planteada la necesidad de superar divisiones y apostar por la unidad como camino para enfrentar las heridas de la Argentina, subrayando que el futuro solo puede edificarse desde acuerdos compartidos y compromisos colectivos.

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