10/03/2014 - 16:26hs
“10-M: a un año de la fecha que marcó para siempre a la sociedad de Junín”, titula hoy el diario Democracia. Pasaron 12 meses de los violentos incidentes y disturbios en el marco de un pedido de justicia por el crimen de Karen Campos, la joven asesinada durante un asalto en un quiosco. Y de aquel episodio hay secuelas, en la calle, en la sociedad.
Una comisaría incendiada, patrulleros dados vuelta, dependencias públicas destruidas y la policía desbordada y arrinconada por vándalos, eran las imágenes que llegaban, tristemente, a cada punto del país.
La ciudad estuvo, por varias horas, sitiada por un grupo reducido de personas que aprovecharon un reclamo de justicia y de mayor seguridad que realizaron los vecinos juninenses tras el crimen de Karen Campos, la adolescente de 17 años asesinada durante un robo en un quiosco en el barrio de Villa Belgrano.
En un contexto de una seguidilla de asaltos, muchos de ellos violentos, tras el crimen de Karen se convocó a una marcha en reclamo de justicia y mayor seguridad para el domingo 10 de marzo a las 20. Pero aunque la mayoría de los vecinos de Junín, y los familiares y amigos de Karen, se congregaron con carteles y cacerolas para manifestarse de forma pacífica, el final fue el que todos conocen.
No conformes con lo que habían generado en la comisaría de Villa Belgrano, los violentos se trasladaron hasta el centro de la ciudad. Y los desmanes tuvieron lugar hasta entrada la madrugada. La municipalidad, la Biblioteca local, el Edificio Bicentenario, el Banco Provincia, el Centro de Monitoreo, los Tribunales de Junín, y casas de ropa deportiva fueron blanco de los agitadores, que en muchos casos se movían de a grupos y en moto. En la plaza 25 de Mayo, la poca policía presente tampoco dio abasto y otro patrullero fue consumido por las llamas.
Cerca de la medianoche, llegaría el primer grupo de Infantería que repelió con postas de goma y gases a los vándalos. Para ese momento, la postal era de destrucción y restos de un aluvión anárquico.