El Ejecutivo denunció a Rodolfo Tailhade por espionaje ilegal
El Gobierno llevó a la Justicia al diputado por exponer información privada de la esposa del jefe de Gabinete.
Un informe reciente advirtió que entre 2023 y 2025, 742 mil personas perdieron su cobertura médica privada, dejando al sistema público al borde del colapso.
06/05/2026 - 00:00hs
La salud en Argentina atraviesa un deterioro silencioso pero profundo: más de 742 mil personas perdieron su cobertura médica desde la asunción de Javier Milei. El dato surge de un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), que analizó cifras oficiales y advirtió que el porcentaje de población con obra social, prepaga o mutual cayó de 67,5% en 2023 a 65,4% en 2025. La consecuencia inmediata es que el sistema público absorbió a cientos de miles de nuevos pacientes, pasando de 9,5 millones a más de 10,2 millones de personas.
El fenómeno se explica por la disparada de las cuotas de las prepagas, que aumentaron un 417% desde la liberación de precios en diciembre de 2023, muy por encima de la inflación acumulada y de los salarios. La pérdida de 206 mil empleos registrados en el mismo período agravó la situación, dejando a miles de familias sin obra social. El informe advierte que la política de “achicamiento del Estado” terminó provocando que más ciudadanos dependan exclusivamente de hospitales públicos.
El colapso de los hospitales universitarios
La presión sobre el sistema público se refleja en los hospitales dependientes de la Universidad de Buenos Aires, que alertaron que sólo podrán sostener la atención por 45 días más. En una conferencia en el Clínicas, directores de distintos establecimientos denunciaron que el Gobierno Nacional no transfirió fondos durante los primeros cinco meses de 2026 (ver página 2), generando un colapso en las instituciones.
Los recursos que ingresan por obras sociales y prepagas se destinan íntegramente a emergencias, mientras los costos dolarizados de insumos y medicamentos vuelven insostenible la gestión.
Un ajuste que multiplica la desigualdad
La crisis sanitaria expone el impacto de las decisiones oficiales. Mientras se pregona eficiencia y responsabilidad fiscal, la realidad muestra hospitales al borde del colapso y familias expulsadas del sistema privado.
El recorte de subsidios y la falta de financiamiento dejan a la salud pública como único refugio, pero sin recursos suficientes para sostener la demanda creciente. El resultado es un ajuste que castiga a los sectores medios y populares, profundiza la desigualdad y amenaza con transformar la atención médica en un privilegio inaccesible para millones.