La gestión de Massa: 375 días candentes para la economía

Cuando llegó al Palacio de Hacienda, el ministro encontró al dólar paralelo en $314 y la inflación promedio era del 5,1%. Hoy el dólar roza los $700 y la inflación promedio es del 6,5%.

Política

15/08/2023 - 00:00hs

Sergio Massa ingresó al Palacio de Hacienda el 4 de agosto de 2022, buscando el trampolín que lo sumergiera en la Casa Rosada. Doce meses y diez días después, y a menos de dos meses de ser anunciado como el principal candidato de Unión por la Patria, las PASO le dieron un cachetazo al superministro.

375 días pasaron desde que Sergio Massa juró como ministro de Economía en un contexto delicado con la ambición expresa de llegar al sillón de Rivadavia.

El primer paso lo cumplió porque hasta logró la foto con Cristina Fernández de Kirchner. Allí mostró su ambición y se sintió todopoderoso. Así fueron los doce meses del ministro que pretendía resolver solo los problemas económicos argentinos.

A un lado se hizo el Presidente Alberto Fernández, que quedó como una figura decorativa y salió a mostrarse en distintos lugares del país, e incluso afuera, para no entorpecer la tarea de Massa.

El segundo paso del ministro era estabilizar la economía, que tambaleaba y convivía con turbulencia cotidiana. Con desprolijidades y soberbia logró convencer a propios y ajenos de que debía encabezar la fórmula presidencial de su partido. También lo logró.

Y llegó un tercer paso. Demostrar que con los números que presentaba la economía se podía ser competitivo en las urnas de las PASO, siendo él el ministro de Economía que había llevado a la sociedad a la situación extrema con la que convivía a diario. Es decir que el precandidato presidencial era la solución a los problemas que él mismo había generado.

De esta manera, el funcionario desembarcó en el Ministerio de Economía el 4 de agosto de 2022 en medio de una fuerte turbulencia cambiaria que se había desatado tras la salida de Martín Guzmán y que Silvina Batakis en 24 días no logró contener.

Cuando se confirmó la llegada de Sergio Massa a Economía, el dólar blue se vendía a $314 luego de haber tocado un pico de $338 en las semanas previas. El dólar informal hoy, a dos días de las PASO, se ubica en $685, todavía por debajo de aquellos valores de pánico de julio de 2022 y de los $195 de octubre de 2020, el máximo de la gestión de Alberto Fernández.

Las catastróficas PASO de ayer generaron una devaluación reconocida que, a su pesar, aún mantiene el acuerdo no testimonial con el FMI. También recordemos que se incumplieron todas las metas fijadas en los acuerdos anteriores.

Para intentar acumular reservas y disipar las fuertes expectativas de devaluación, en un contexto en el que la fuerte sequía derrumbó las exportaciones del agro y generó pérdidas estimadas en 20.000 millones de dólares, Massa diseñó el llamado Progra­ma de Incremento Exportador (PIE), que, más que incrementar las exportaciones, apenas logró adelantarlas.

Pero la contracara de este PIE, más conocido como “dólar soja” en las primeras tres ediciones y “dólar maíz” en la versión actual, fue la gran cantidad de pesos que debió emitir el Banco Central de la República Argentina para saldar la diferencia entre aquellas divisas que compra extremadamente caras y vende extremadamente baratas.

En septiembre y diciembre pasados el BCRA emitió cerca de dos billones de pesos, y hasta fines de mayo otros $680.000 millones. Actualmente presenta un ritmo de emisión monetaria superior a las últimas sin llegar a los dos billones iniciales.

En tanto, cuando Sergio llegó al Palacio de Hacienda, la inflación mensual de julio había llegado al 7,4% tras el cimbronazo cambiario por la salida de Guzmán, pero en los seis meses previos el Índice de Precios al Consumidor promediaba un 5,3% mensual.

Ese promedio no fue el techo, sino que fue superado en sus 374 días en 10 de los 12 meses de su gestión. Solo pudo estar debajo, y rozando ese nú­mero, en noviembre (4,9%) y diciembre (5,1%), lejos del 3% prometido al llegar al ministerio. El promedio de inflación de su gestión es del 6,5% mensual, y la interanual saltó al 115,6%.

Ante la necesidad de aspirar ese excedente de pesos y evitar que presionaran aún más a la inflación, el stock de pasivos remunerados del BCRA pasó de niveles de 6,94 billones a fines de julio del año pasado a casi 18 billones de pesos en la actualidad. Así, las Leliq acumularon un incremento de casi un 145% en 12 meses, por encima de la inflación acumulada en el período. Esos casi 18 billones equivalen a unos 9,8 puntos del PBI.

La deuda pública también creció. Durante la gestión de Sergio Massa, los anuncios de nueva toma de deuda con organismos internacionales crecieron hasta superar los 400.000 millones de dólares. También creció durante este perío­do la deuda con importadores, y luego de pagar al FMI, el Gobierno consumió el primer tramo de los 5.000 millones de dólares del swap de monedas con China en su totalidad.

Por último, la pobreza se mantiene en niveles apenas por debajo del 40% de la población, el desempleo en torno al 7% y la economía caería al menos 2% este año.

Las nuevas medidas en las que trabaja el ministro

Tras revelarse el resultado de las PASO, el ministro de Economía dio a conocer que se encuentra llevando a cabo un paquete de medidas económicas, a las que el FMI dio el visto bueno y realizará un importante ­desembolso.

Dentro de las acciones planificadas se encuentran un proyecto de presupuesto para el año 2024 que apunta a alcanzar un equilibrio en las finanzas, incentivos fiscales para aquellos que importan bienes y la revelación de préstamos adicionales provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.

En primer lugar, el Gobierno tiene la intención de avanzar en un proyecto de Presupuesto para el 2024 que incluirá la propuesta de alcanzar el “déficit cero”, lo cual va en paralelo con el pedido del FMI. Además, Sergio Massa plantea que se realice un cálculo compatible de recursos y el flujo de gastos públicos que garantice el financiamiento y resultados de las políticas públicas.

Por otra parte, se hará hincapié en la preservación de las reservas. Por medio del Régimen de Incentivo a la Inversión y a la Producción, un blanqueo para pymes, el candidato a presidente busca ampliar los beneficios tributarios para que los importadores cancelen sus compras al exterior con dólares blanqueados.

Además, entre las medidas se encuentra un desembolso de 400 millones de dólares por parte del Banco Mundial. Otro consiste en 75 millones de dólares del Programa de Modernización del Complejo Hidroeléctrico Binacional de Salto Grande, al que se suma uno más de 35 millones de dólares para el Programa de Apoyo a las Exportaciones de la Economía del Conocimiento.

Y, entre las medidas económicas en carpeta, se encuentra un programa de financiamiento de 50% de fertilizantes para productores, a la vez que se anunciará un programa de apoyo en dólares para el sector agropecuario, el inicio del Programa Exportador Litio, el llamado a licitación del gasoducto Reversal del Norte para exportar gas y dejar de importar desde Bolivia, entre otros.