“Milei le robó medio presupuesto anual a la Provincia”
Bianco volvió a cargar contra Milei por la retención de fondos desde Nación. Además, ante la consulta de diario Hoy, aseguró que “el Clio está disponible”
El sector industrial concentra el 97% de las pérdidas laborales registradas este año y acumula el cierre de casi 3.000 empresas.
28/04/2026 - 00:00hs
La industria argentina atraviesa una crisis profunda que se refleja en la pérdida de 79.672 empleos registrados desde diciembre de 2023, momento en que Javier Milei asumió la presidencia. Según el Observatorio de Industriales Pymes Argentinos (IPA), el sector fabril se convirtió en el principal foco de destrucción de puestos de trabajo en el país, superando el impacto en otras ramas productivas.
De acuerdo al informe, el inicio de 2026 mostró una aceleración de la tendencia. De los 7.593 empleos registrados que se perdieron en toda la economía frente a diciembre de 2025, 7.336 correspondieron exclusivamente a la industria.
El relevamiento señala que esta dinámica responde a un proceso de primarización de la economía que deja a miles de trabajadores sin el amparo del empleo registrado. Daniel Rosato, presidente de IPA, sostuvo que la Argentina reconvirtió su modelo de desarrollo en uno “extractivista y primario”, lo que garantiza estabilidad macroeconómica para pocos sectores pero provoca cierres masivos de fábricas y comercios.
Cierres de empresas y caída del consumo
La pérdida de puestos de trabajo está directamente vinculada con la desaparición de unidades productivas. Desde diciembre de 2023, el sector manufacturero acumula el cierre definitivo de 2.993 empresas. Actualmente se contabilizan 46.728 firmas fabriles activas, lo que representa una caída de 1.812 establecimientos respecto al mismo mes del año anterior.
Competencia externa y efecto pinza
El Observatorio IPA advierte sobre un “efecto pinza” que quita competitividad a las fábricas locales. Los costos en pesos suben con rapidez mientras el tipo de cambio se mantiene casi inmóvil, lo que incrementa los precios en dólares de la producción nacional. A esta situación se suma la presión de productos importados, que desplazan a las empresas instaladas en el país.
Ante este escenario, Rosato afirmó que la industria suele ser la última en reducir personal por la inversión en formación, pero advirtió que este año la resistencia llegó a su límite. “Sin fábricas no solo se profundiza la crisis, sino que se convierte en permanente”, afirmó, reclamando políticas que fomenten la producción local y eviten que la destrucción de empleo se transforme en un escenario irreversible.