Milei homenajeó a policías caídos junto a Santilli
El Presidente encabezó el acto en Belgrano junto al jefe de Gabinete Diego Santilli.
Por primera vez en 20 años, el sector se suma a la contracción que se vive a nivel general en medio de la crisis y el avance de la IA.
04/07/2026 - 00:00hs
Un informe del Observatorio del Trabajo Informático (OTI) encendió las alarmas en la industria tecnológica: durante los últimos meses se perdieron puestos de trabajo, algo que no se registraba desde el 2004.
Si bien en los últimos años otros sectores de la industria atravesaron momentos de crisis, las empresas informáticas continuaron en expansión. Sin embargo, ese ciclo comenzó a mostrar señales de agotamiento y, por primera vez desde 2004, el empleo informático dejó de crecer y ya acumula varios trimestres de estancamiento. “Los números señalan varios trimestres continuos de pérdida y/o empate en la creación de puestos de trabajo”, indicó el Informe Anual 2025-2026 del OTI.
En concreto, el sector tecnológico cerró diciembre con 171.300 trabajadores registrados. Esto significa una pérdida de un centenar de trabajadores respecto a octubre.
Caída real de los salarios
Además, según el OIT, los salarios perdieron poder adquisitivo durante 2025 y continuaron por debajo de la inflación en los primeros meses de 2026: “El caso de los informáticos no escapó a la tendencia general entre los salarios argentinos que, salvo pocas excepciones, perdieron poder adquisitivo”.
A esto se suma que la actividad no cuenta con paritarias periódicas ni con convenio colectivo de trabajo que proteja su poder adquisitivo y aborde las particularidades de la actividad.
La amenaza de la IA
El informe de la OTI puso la lupa también en el impacto que la explosión de los nuevos modelos de inteligencia artificial (IA) tiene a nivel local. “El uso de la tecnología se expandió a todo el aparato productivo, no sin grandes dificultades y el surgimiento de nuevos problemas”, explicaron los especialistas en el documento. En este sentido, advirtieron que este problema se tradujo en el despido de cientos de trabajadores.
En este contexto, los investigadores también pusieron el acento en los etiquetadores o trabajadores de datos, “la base invisible y fundamental” de la IA. Su labor consistente en “entrenar” a los chatbots, es decir son “el combustible sin el cual la IA no podría funcionar”. La OTI denunció la precariedad de este trabajo.