03/03/2013 - 08:13hs
Durante la década del kirchnerismo en el poder, un puñado de empresarios amigos multiplicaron sus negocios con el Estado. Radiografía de algunos de los que más se enriquecieron al amparo de un gobierno que los favoreció
La llamada "patria contratista", conformada por un grupo de empresarios amigos del poder que logran amasar cifras multimillonarias gracias a sus negocios con el Estado, se ha convertido en un actor relevante en la historia reciente.
En los '90 varios empresarios pasaron de ser contratistas o proveedores a dueños de compañías estatales privatizadas. En la última década, desde que los Kirchner llegaron al poder, un puñado de amigos de la familia presidencial y de su círculo íntimo, que hasta ese momento eran ignotos pequeños empresarios, comenzaron a amasar cifras multimillonarias. Pasaron a ocupar lugares predominantes en la "llamada patria contratista". Entre ellos se encuentra, Cristóbal López, Lázaro Báez, Rudy Ulloa Igor, Jorge Brito, Gerardo Ferreyra. Son algunos de los personajes que repiten en cada uno de los grandes negocios que se tejen desde la Casa Rosada.
Lejos de ser una burguesía nacional, como la que existió en la argentina hasta el año 1976, la gran mayoría de estos personajes prácticamente no le dan valor agregado a economía. Su riqueza es producto de la especulación financiera, de los servicios y del juego, y de los negocios con el Estado.
muchos de esos empresarios comenzaron a adquirir medios de comunicación, que son condecendientes con el gobierno nacional e incluso propagandísticos del kirchnerismo. A cambio reciben millonaerias pautas publicitarias y protección.
Electroingeniería, del ERP a facturar con millones del Estado
Hasta la llegada de los Kirchner a la Casa Rosada, la empresa Electroingeniería -con sede en Córdoba- era una pyme. Pero su suerte comenzó a cambiar a partir de lo que habría sido un fuerte poder de lobby y la estrecha amistad que uniría al vicepresidente de esta empresa, Gerardo Ferreyra, con uno de los principales operadores políticos del kirchnerismo, Carlos Zannini, quien desde 2003 se desempeña como Secretario de Legal y Técnica de la Presidencia.
Tanto Zannini como Ferreyra compartieron militancia en el Ejército Revolucionarios del Pueblo, un grupo guerrillero marxista que combatió al go-bierno democrático de Juan Domingo Perón en los '70.
Zannini es uno de los pocos funcionarios que se sienta en la mesa chica de la primera mandataria, junto a los muchachos de La Cámpora.
Electroingeniería participó en licitaciones por un monto superior a los 30 mil millones de pesos en la última década. Construyó más de la mitad del tendido eléctrico nacional y también compró parte de la transportadora, Transener. Además, incorporó un corredor vial nacional y extendió sus negocios a Uruguay, Perú y Venezuela. Este último país, a partir de los fuertes vínculos entre el kirchnerismo y el chavismo, es una fuerte unidad de negocios para el gobierno K.
Además, Electroingeniería se convirtió en una pata kirchne-rista en el mapa de medios. Le compró Radio del Plata a Marcelo Tinelli con una inversión de $20 millones y gastó $150 millones para poner en funcionamiento el Canal 360, que se emite por la TV digital que financia en el gobierno K.
Hasta los años '90 esta compañía se dedicaba, casi exclusivamente, a la construcción de tableros electrónicos y, gracias a los favores realizados por el multidenunciado Ricardo Jaime, secretario de Transporte de Néstor Kirchner que irá a juicio oral por el siniestro Once, empezó a jugar en las grandes ligas de la construcción. Por ejemplo, Jaime le otorgó la construcción de 104 escuelas cuando era subsecretario de Educación en Córdoba entre 1999 y 2003.
Cristóbal López, de las tragamonedas a los medios
A los 18 años de edad, Cristóbal López era un muchacho que vendía pollos y verduras en Comodoro Rivadavia. Luego, de la mano de Armando "Bombón" Mercado -ex esposo de la ministra de Desarrollo Social Alicia Kirchner y actual director de Yacimientos Mineros Agua de Dionisio (YMAD), en representación del gobierno catamarqueño que conduce la kirchnerista Lucia Corpacci- y el fallecido sindicalista del petróleo Diego Ibáñez, se involucró en la obra pública y las concesiones con el Estado que le permitieron ir acumulando la fortuna que hoy ostenta.
Cristóbal pegó el gran salto con los vínculos que tuvo con Néstor Kirchner. En los '90 el entonces gobernador de Santa Cruz le permitió regar de tragamonedas esa provincia y, con la llegada del kirchnerismo a la Casa Rosada, las maquinitas, los casinos y algunos bingos de Cristóbal se extendieron a casi todo el país, incluyendo Capital Federal (casino flotante de Puerto Madero e Hipódromo de Palermo) y la provincia de Buenos Aires.
A partir de los recursos del juego, que por lo general son aportados por los que menos tienen, que buscan en el azar la forma de salvarse económicamente, López se fue diversificando.
Por ejemplo, el año pasado se quedó con Radio 10, el canal de noticia C5N y otros medios de comunicación que los puso al servicio de la administración K. Ahora, se comenta, podría quedarse con un canal de aire y también se lo mencionó como parte de la salida del conductor Marcelo Tinelli de Canal 13, con quien ya hizo varios negocios. Por ejemplo, lo contrató para que sea la cara publicitaria de su empresa petrolera: Oil, mediante la cual acaba de quedarse con el 51% del paquete accionario de Petrobras en la Argentina.
Cristóbal también tiene empresas que se dedican a una variada gama de actividades, como cría de caballos criollos y producción de dulce de leche. También es dueño de una empresa recolectora de residuos, de turismo, otras dos operan el servicio de transporte colectivo de pasajeros en las ciudades de Neuquén y Comodoro Rivadavia. Además, tiene constructoras, posee olivares e importantes extensiones de tierras. Se le suman las concesiones viales, como su participación en la administración de los peajes de las Rutas 2 y 11.