Los desafíos tras el tsunami económico K

Política

23/06/2015 - 06:11hs

El kirchnerismo sostiene su modelo económico en base al consumo, conllevando el mismo un fuerte nivel de emisión monetaria, endeudamiento y crecimiento del gasto público improductivo. Especialistas consultados por Hoy explican la abrumada herencia económica que dejará al país la mal llamada década ganada

“La situación actual es una mentira que tiene patas cortas”

* Por Claudio Lozano
Economista, Diputado nacional Unidad Popular

El gobierno está aguantando la situación habiendo puesto a la economía en recesión. El crecimiento en base a consumo en la Argentina se terminó, y desde el 2012 la Argentina está estancada y con caída de la actividad industrial.

La situación se sostiene en base a endeudamiento interno y buscando conseguir endeudamiento externo. El gobierno quiere mantener la paridad cambiaria, donde la situación actual es una mentira que tiene patas cortas, aguantando hasta después de las elecciones, donde vamos a tener algunas de las recetas más tradicionales para cambiar la crisis que vivimos en el país.

La economía la ubica el propio kirchnerismo en una situación de ajuste por medio del estancamiento y de consumir menos divisas a través de la caída de la actividad económica. En este contexto hay un intento de mantener la coyuntura lo más quieta posible, pero en base a una emisión monetaria insostenible en el tiempo.
En este contexto hay un conjunto de elementos compensatorios que producirán una especie de mayor expansión monetaria en los próximos meses, que implicarán mayor emisión vinculada al desequilibrio generado por el retraso cambiario.

“Las reservas del Banco Central se están agotando”

* Por Daniel Artana
 Profesor titular de Política Económica en la UNLP, titular de la consultora FIEL

Lo que ha hecho que el país esté viviendo esta situación es el uso de reservas del Banco Central que se están agotando. Por eso el gobierno no tiene posibilidades de financiar el gasto que está llevando adelante.

No se puede vivir con una magnitud de déficit fiscal, como el que tenemos, durante mucho tiempo. El déficit fiscal tiene lógica cuando uno está enfrentando una situación adversa, pero ahora tenemos una situación de déficit fiscal que cada vez se complica más.

Lo que ha pasado en el país es que a pesar del aumento fenomenal en la presión tributaria que se ha vivido, el gasto subió más de lo que subió la recaudación. Y la Argentina tiene un déficit que apunta este año a estar cerca de los 25.000 millones de dólares. Entonces eso genera presión sobre el crédito del sector privado, que lo ha basado el gobierno vía las letras que emite el Banco Central que absorbe cada vez más capacidad de financiamiento que tienen disponibles los bancos.

Lo primero que debe hacer el gobierno que asuma el próximo 10 de diciembre es enviar una señal clara de que las políticas que ha implementado el gobierno nacional a lo largo de los últimos cuatro años no van a seguir de acá para adelante, e ir corrigiendo las políticas fiscales y monetarias para ir asentando una política económica que sea sostenible en el tiempo.

“La continuidad del modelo K es inviable”

* Por Ricardo López Murphy Ex ministro de Economía de la Nación

La expansión en la emisión monetaria es un problema que el gobierno no ha sabido solucionar a lo largo de todo este último tiempo. El tipo de cambio está atrasado, tenemos problemas en las cuentas externas, tenemos cepo, tenemos un déficit que va a estar a más de 10 puntos del producto, con lo que basta para cosificar el problema en el que está sumergida la economía nacional.

El exorbitante Gasto Público que ha tenido la Argentina a lo largo de los últimos años es un problemón que la economía no puede seguir aguantando mucho tiempo más sin corregirse en forma inmediata. Se puede llamar ajuste o de otra manera menos problemática para la clase política, pero la Argentina precisa un cambio urgente en sus cuentas. Y por más que el gobierno nacional intente alargar la agonía eso se va a tener que hacer para que no estallen las cuentas. El Gasto Público consolidado representaba un 27% del PIB en 2003, al inicio de la década Kirchnerista, y hoy esto supera el 45 por ciento, de ahí que estemos tan complicados como país.

Gane quien gane, la continuidad del modelo K es totalmente inviable ya que las reservas del Banco Central se están acabando, no tenemos competitividad en la región, además de que el tipo de cambio y las tarifas públicas aún están debajo del tipo de cambio, lo que nos hace perder competitividad en la economía.

“El camino que lleva el gobierno tiene un mal final”

* Por Juan Dumas.
Ex Secretario de Comercio Exterior e Interior de la Nación

El nivel de emisión monetaria se está acelerando, cada día es más creciente. Los niveles de déficits son cada vez más crecientes, lo que tiene como objetivo generar en la sociedad un ambiente de bienestar por el acto político que se avecina, queriendo llegar hasta las elecciones. El camino que lleva el gobierno en este sentido tiene un mal final, sin dudas.

Todo déficit fiscal se está financiando a través de emisión y a través de una deuda cuasi fiscal generada que busca absorber esos pesos que se emiten y se los absorbe vía la emisión de títulos públicos. Y esos títulos públicos son parte del déficit que alguien compra, por lo cual en el día de mañana se los tendrá que devolver, con lo que se está generando una deuda interna muy grande, que es un problema que se van gestando para que el futuro gobierno tenga que pagar.

La Argentina kirchnerista tuvo un crecimiento bancado en el consumo, y ahora vemos que de ese crecimiento no queda nada en el país. Lo que es perdurable es un crecimiento basado sobre inversiones productivas y eso es lo que ha faltado de manera notoria, ya que tanto en la inversión local como extranjera estamos en América Latina en el anteúltimo lugar, cuando tradicionalmente estábamos en el segundo lugar. Y esto es principalmente por el ambiente poco propicio para los negocios que generó el propio gobierno.

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