Un juez ordenó el embargo

Los US$ 800.000 de la valija de Antonini Wilson volverán al Estado

Política

24/09/2016 - 02:23hs

Así lo dispuso el juez en lo Penal Económico, Pablo Yadarola, quien ordenó el embargo “definitivo y anticipado” a favor de las arcas públicas. Se trata del dinero que el empresario quiso ingresar al país sin declarar para presuntamente aportarlo a la campaña 2007 de Cristina Kirchner 

El episodio de los bolsos con casi 9 millones de dólares que el exsecretario de Obras Públicas, José López, quiso ocultar en un convento es, hasta hoy, la última imagen fuerte, patética y bochornosa de la corrupción kirchnerista, instalada como una espina incómoda en la retina de los argentinos.

Pero ese capítulo cúlmine en realidad viene a cerrar el círculo de esta “gran estafa” de la década pasada, y aparece como la conclusión previsible de un guión que terminó como empezó: el intento de un hombre por ocultar dinero de la corrupción. 

Es entonces cuando aparece aquel primer escándalo -tan similar al caso López- de la gestión de Cristina Kirchner, ocurrido, incluso, meses antes de su asunción en diciembre de 2007: la valija con casi US$800.000 que el empresario venezolano-estadounidense Guido Antonini Wilson quiso ingresar al país sin declarar para presuntamente aportarlos a la campaña presidencial de CFK.

Nueve años después, la Justicia ordenó ayer el decomiso de aquellos 790.550 dólares. Fue el juez en lo Penal Económico, Pablo Yadarola, quien dispuso el embargo “definitivo y anticipado a favor del Estado” y con “fines sociales reparatorios” de la fortuna ocultada. A su vez, el magistrado solicitó al jefe de gabinete de Ministros, Marcos Peña, que el Gobierno nacional “establezca cuál sería el mejor destino en términos de utilidad pública (salud, educación, o cualquier otro) para que la suma de dinero decomisada en esta causa pueda reparar, en alguna medida, el daño causado a la sociedad con motivo del suceso objeto de pesquisa”. 

El caso

El 4 de agosto de 2007, en vísperas de la visita al país del entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, arribó al aeroparque Jorge Newbery un avión privado contratado por la empresa estatal Enarsa que provenía de Caracas. Allí viajaba Antonini Wilson con una valija en la que él adujo llevar “libros”.

La agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, María de Luján Telpuk, fue quien le pidió al venezolano que abriera el equipaje y allí se descrubrieron los casi US$800.000 cuyo origen y finalidad se desconocían. La sospecha era que el dinero tenía como destino el financiamiento de la campaña de Cristina.

Antonini Wilson pasó tres días en el país, participó en la recepción oficial brindada a 

Chávez en la Casa Rosada, y luego viajó a Miami, donde reside actualmente. Allí, aseguró que el dinero secuestrado “era de Pdvsa”, la petrolera estatal venezolana, e “iba para la campaña presidencial de Cristina Kirchner”.

Aquel vuelo, además, trajo pasajeros poderosos: entre otros, el entonces presidente de Enarsa, Exequiel Espinoza; Claudio Uberti, director del Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi) y hombre de Julio de Vido; además de varios venezolanos, entre los que estaba Daniel Uzcategui Specht, hijo del vicepresidente de Pdvsa.

En abril pasado, la Corte Suprema revocó la prescripción de la causa y ordenó su reapertura. Fue entonces que la Fiscalía en lo Penal Económico N°4, a cargo de María Luz Rivas Diez, solicitó el decomiso anticipado, destacando que es necesario que la suma de dinero “tenga un destino de bien público”.

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