Mauricio Macri cuestionó el liderazgo de Milei

Macri criticó la gestión del líder libertario y dejó señales de disputa política hacia 2027.

Política

22/05/2026 - 00:00hs

Mauricio Macri volvió a marcar diferencias con Javier Milei en un foro internacional de expresidentes organizado por la Universidad Austral y el Círculo de Montevideo. El encuentro, pensado para debatir sobre liderazgo y democracia, terminó girando hacia la política argentina. “Él se ve como un profeta. Hay que tener un equilibrio”, dijo Macri sobre Milei, en una frase que rápidamente generó repercusiones en el oficialismo y la oposición.

El fundador del PRO sostuvo que el libertario ejerce un “liderazgo emocional” y que, aunque tiene un profundo estudio de las ideas, muestra “poco entusiasmo por la implementación”. La crítica apuntó más al estilo de conducción que a las propuestas, y dejó en evidencia el malestar que existe entre ambos espacios.

Macri recordó su vínculo con Donald Trump y el respaldo que recibió en las negociaciones con el FMI, un gesto que buscó contrastar con la actual estrategia internacional de Milei. Sin embargo, ese recuerdo también expuso la dependencia de Macri de apoyos externos y su dificultad para consolidar logros internos durante su propio gobierno.

Aunque el PRO sigue siendo un aliado clave del Gobierno en el Congreso, sin cuyos votos muchas de las leyes y recortes no habrían avanzado, Macri aprovechó la aparición pública para resaltar los matices de la relación. En este caso, intentó dejar un mensaje sobre el poder, la conducción y el futuro político. “Hay que tener un equilibrio”, insistió, en lo que fue interpretado como una advertencia hacia el estilo personalista del presidente.

La definición sobre Milei como “profeta” y la apelación al equilibrio dejaron un mensaje doble: por un lado, la crítica a un presidente que gobierna con gestos más que con gestión; por otro, la evidencia de que Macri necesita diferenciarse de la gestión actual para recuperar protagonismo. En ambos casos, las palabras expusieron las debilidades de dos liderazgos que se miran con recelo y que ya piensan en la próxima batalla por el poder.

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