Paritarias: crece el malestar en los gremios
La falta de oferta salarial y la incertidumbre aumentan la tensión entre gremios y Provincia.
El Gobierno habilitó anticipos de hasta $400.000 millones para Entre Ríos, Jujuy y Santa Fe en medio de la crisis fiscal.
19/06/2026 - 00:00hs
El gobierno de Javier Milei oficializó un auxilio financiero para tres provincias que atraviesan serias dificultades de liquidez. A través del Decreto 474/2026, el Ministerio de Economía habilitó anticipos de hasta $400.000 millones para Entre Ríos, Jujuy y Santa Fe, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de obligaciones presupuestarias y vencimientos de deuda considerados urgentes.
Desde el Palacio de Hacienda justificaron la decisión al señalar que los gobiernos provinciales enfrentan problemas transitorios para atender compromisos inmediatos. Sin embargo, los fondos no constituyen transferencias directas: deberán ser reintegrados dentro del ejercicio fiscal 2026 y generarán intereses a una tasa nominal anual fija del 15%. Como condición, las provincias deberán comprometer recursos de coparticipación federal como garantía de devolución, lo que habilita a la Nación a efectuar retenciones automáticas en caso de incumplimiento.
Un mecanismo que se repite
El esquema no es nuevo. Semanas atrás, el Ejecutivo había autorizado anticipos similares para otras doce jurisdicciones, entre ellas Catamarca, Chaco, Chubut, Mendoza y Tucumán. En todos los casos, el tope fue de $400.000 millones por provincia, con la misma lógica de devolución y retenciones automáticas. La reiteración de este mecanismo expone que la supuesta estabilidad macroeconómica se sostiene sobre el financiamiento condicionado de las provincias.
La crisis como contexto
El panorama fiscal provincial es cada vez más complejo. Como bien informó diario Hoy en su edición anterior, las cuentas cerraron 2025 con un déficit equivalente al 0,4% del PBI, tras haber registrado un leve superávit en 2024. A ello se sumó una caída sostenida de la recaudación tributaria durante los primeros meses de 2026, que redujo los recursos coparticipados y provocó una pérdida acumulada cercana a $1,3 billones hasta abril. En ese marco, el auxilio financiero aparece como un salvavidas que no resuelve el problema estructural, sino que lo posterga.
El mecanismo de anticipos con intereses y garantía de coparticipación convierte a la Nación en acreedor directo de las provincias, profundizando un esquema de subordinación financiera que amenaza con extender la crisis.