Nuevo papelón del “Barba”, que está cada vez más acorralado

Política

26/04/2013 - 06:47hs

En una nueva muestra de la arrogancia propia de los K, el Intendente de Quilmes acusó de “borracho y drogadicto” al fiscal que lo investiga por manejos turbios en el municipio

Con tiempos aciagos para el Intendente de Quilmes, Francisco “Barba” Gutiérrez. A la dura realidad que tiene que enfrentar en su propio distrito por la oleada de inseguridad que no tiene fin (ver aparte), también se le suman los problemas que viene arrastrando por los desmanejos de fondos en el polémico plan Argentina Trabaja. Así, con el agua hasta el cuello, el mandatario quilmeño opta por tomar decisiones en caliente. Y por el momento, la estrategia le está saliendo bastante mal.

Tan acorralado está el Jefe comunal K que las respuestas que intenta esgrimir al respecto, más que poner paños fríos, encienden aún más la mecha. En las últimas horas, una radio local difundió una serie de declaraciones que tenían como principal destinatario al fiscal Carlos Stornelli, encargado de la investigación sobre las irregularidades en el programa que depende de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner. Visiblemente ofuscado por la situación, lo que no pudo ocultar Gutiérrez en sus palabras es el mismo tono patoteril que emplea el kirchnerismo cuando está en una encrucijada, en un callejón sin salida. 

En concreto, el “Barba” tildó de “mamarracho”, “borracho” y “drogadicto” a Stornelli, para luego asegurar que éste estaba “al servicio de la mafia del narcotráfico” y defender con uñas y dientes a la ministra Desarrollo Social. Los agravios fueron parte de su discurso ante los militantes que se hicieron presentes en un plenario llevado a cabo en un local partidario.

Con el papelón ya consumado, no fueron pocos los referentes de la oposición de Quilmes que salieron a criticar la conducta de Gutiérrez. Por su parte, el concejal Fernando Pérez (UCR) dijo que los insultos evidencian que el Intendente “solo puede recurrir a agravios personales porque no encuentra otra defensa para los delitos que se le imputan”. 

En la misma sintonía, el edil Mario Sahagun (FAP), señaló que “el dictamen -emitido por el propio Stornelli- complica la situación de Gutiérrez, por eso su reacción” y resaltó que el exabrupto “fue algo premeditado”.

El escándalo por los fondos

Los desmanejos de fondos en el plan Argentina Trabaja salieron a la luz hace apenas unos meses atrás, cuando un programa periodístico puso al descubierto que varios proveedores de las cooperativas quilmeñas eran en realidad indigentes o monotributistas que facturaban al Estado cifras millonarias.

El escándalo llegó al Concejo Deliberante local, en donde el arco opositor realizó varios pedidos para que se informe en detalle el destino de esos fondos. Sin embargo, las presentaciones no tuvieron el éxito esperado y el asunto pasó a manos de la Justicia.

Otra gestión K que se cae a pedazos y pone a Quilmes en una situación crítica

La administración de Francisco “Barba” Gutiérrez en Quilmes no para de sumar inconvenientes y la situación muestra a las claras que ya no hay más margen para el error. 

En este sentido, muchos de los escándalos que hoy salen a la luz son parte de un cúmulo de malas decisiones cuyas consecuencias derivaron en renuncias o duros pedidos de informes por parte de los concejales opositores en el recinto del Concejo Deliberante local. Y el desmanejo de fondos del plan Argentina Trabaja es apenas la punta de ovillo mucho más grueso en donde la inseguridad, la nocturnidad, la higiene urbana y la suba de las tasas municipales se volvieron problemáticas sin solución alguna. 

El primero de estos casos deja en claro que la falta de políticas para terminar con el delito en territorio quilmeño sigue siendo moneda corriente, a punto tal que hace apenas unos meses -luego de un importante reclamo de vecinos autoconvocados por la ola de violencia- el subsecretario de Seguridad de la Municipalidad, Orlando Segura, renunció a su cargo junto a dos de sus colaboradores. 

A esta penosa realidad se le agregaron los diversos reclamos de la oposición para que el Ejecutivo dé respuestas en materia de nocturnidad, con una larga lista de locales bailables que no cumplen con los requisitos municipales o, directamente, no están habilitados para desarrollar sus funciones (ver aparte).

Mientras tanto, en lo que respecta a la higiene urbana, hubo una serie de idas y vueltas que terminaron extendiendo una y otra vez la emergencia sanitaria declarada a principios del 2012 que regirá hasta el 5 de mayo próximo. En el medio, el Municipio sigue buscando herramientas para hacerse cargo de una parte del servicio de recolección, pero hasta la fecha tampoco existen novedades al respecto.  

Por último, otro asunto que continúa siendo eje de discusión en el distrito del Conurbano bonaerense es la cuestionada suba de tasas de entre el 100% y el 150% que impulsó la gestión del “Barba” a fines del año pasado y que el propio Intendente se encargó de defender en un programa televisivo con argumentos poco convincentes.     

Otra gestión K que se cae a pedazos y pone a Quilmes en una situación crítica

La administración de Francisco “Barba” Gutiérrez en Quilmes no para de sumar inconvenientes y la situación muestra a las claras que ya no hay más margen para el error. 

En este sentido, muchos de los escándalos que hoy salen a la luz son parte de un cúmulo de malas decisiones cuyas consecuencias derivaron en renuncias o duros pedidos de informes por parte de los concejales opositores en el recinto del Concejo Deliberante local. Y el desmanejo de fondos del plan Argentina Trabaja es apenas la punta de ovillo mucho más grueso en donde la inseguridad, la nocturnidad, la higiene urbana y la suba de las tasas municipales se volvieron problemáticas sin solución alguna. 

El primero de estos casos deja en claro que la falta de políticas para terminar con el delito en territorio quilmeño sigue siendo moneda corriente, a punto tal que hace apenas unos meses -luego de un importante reclamo de vecinos autoconvocados por la ola de violencia- el subsecretario de Seguridad de la Municipalidad, Orlando Segura, renunció a su cargo junto a dos de sus colaboradores. 

A esta penosa realidad se le agregaron los diversos reclamos de la oposición para que el Ejecutivo dé respuestas en materia de nocturnidad, con una larga lista de locales bailables que no cumplen con los requisitos municipales o, directamente, no están habilitados para desarrollar sus funciones (ver aparte).

Mientras tanto, en lo que respecta a la higiene urbana, hubo una serie de idas y vueltas que terminaron extendiendo una y otra vez la emergencia sanitaria declarada a principios del 2012 que regirá hasta el 5 de mayo próximo. En el medio, el Municipio sigue buscando herramientas para hacerse cargo de una parte del servicio de recolección, pero hasta la fecha tampoco existen novedades al respecto.  

Por último, otro asunto que continúa siendo eje de discusión en el distrito del Conurbano bonaerense es la cuestionada suba de tasas de entre el 100% y el 150% que impulsó la gestión del “Barba” a fines del año pasado y que el propio Intendente se encargó de defender en un programa televisivo con argumentos poco convincentes.