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Por las salidas transitorias, este año ya hay 74 prófugos

Política

17/04/2017 - 05:00hs

Eso ocurre en la Provincia de Buenos Aires. En 2016 fueron beneficiados 1.172 presos y no regresaron 274. El gobierno de María Eugenia Vidal apoya la reforma del Código Procesal Penal para que los que cometieron delitos graves cumplan toda la condena en la cárcel

En lo que va del año, en la Provincia de Buenos Aires un preso cada 33 horas no regresa de las salidas transitorias. El dato es oficial y preocupa, más que nada porque varios de ellos suelen protagonizar hechos de inseguridad estando prófugos.

Durante los primeros tres meses y medio de 2017, los jueces han otorgado 345 salidas transitorias y 74 de los presos que salieron del penal  jamás volvieron. De acuerdo a la ley vigente, los magistrados pueden conceder el beneficio de salir por unas horas de la cárcel a los detenidos a partir del cumplimiento efectivo de la mitad de la condena.

La estadística del año pasado indica que 1.172 internos accedieron a salidas transitorias y 274 no retornaron en tiempo y forma. Esto significa que el 23,37 por ciento no respetó el beneficio. Es decir, uno de cada cuatro presos optan por ser declarados prófugos.

El dato es alarmante, y más cuando los índices de inseguridad preocupan a los bonaerenses y sus autoridades.

De acuerdo al Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (Sneep), al analizar la situación de los penales a diciembre de 2015 se reveló que la población carcelaria era por entonces de 71.464 internos, la cifra más alta de los últimos diez años.

“Es oportuno el debate sobre el Código Penal”

En la Provincia de Buenos Aires, el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, dio un crudo diagnóstico: hay cerca de 34.000 presos, mientras que la capacidad en plazas es para unos 25.000. Es decir que el hacinamiento alcanza casi a 10.000 reclusos. Ferrari además reconoce dos cuestiones claves: la falta de recursos para construir cárceles sin la actualización del fondo del Conurbano, y la necesidad imperiosa de reformar el Código Penal para que los delincuentes detenidos por delitos graves, como homicidios y violaciones, entre otros, cumplan la pena sin ningún tipo de beneficios, esto es libertad condicional o salidas transitorias.

“Los artículos 13 y 24 del Código Penal  tienen que ser revisados”, dijo el funcionario provincial, quien añadió que “hay una comisión que está en el marco del Ministerio de Justicia de la Nación que está trabajando en la reforma del Código Penal, por lo tanto resulta oportuno que miremos a las víctimas”. 

Ferrari opinó que “en estos delitos de semejante gravedad, si alguien es condenado a 25 años tiene que cumplir los 25 años”. Además dijo que esta posibilidad de revisar las condenas “significa un menoscabo del derecho de las víctimas”. Y agregó: “Es oportuno el debate sobre el Código Penal y proteger los derechos de los damnificados”, pero aclaró que “hay que atender a la gravedad de los delitos. Y creo que el debate hay que darlo”.

Luego, Ferrari expresó que “esto no significa que tengamos que trabajar en la reinserción social de aquellas personas que cometen delitos de inferior gravedad”, y destacó que “la gobernadora María Eugenia Vidal está absolutamente comprometida con la idea de que el sistema carcelario se incorpore al sistema de seguridad y trabajemos la educación, el trabajo y el deporte de aquellas personas que están detenidas”.

Ver además: “El sistema penal argentino es la causa, en buena medida, de la inseguridad”

Reincidente, pero con permisos excesivos

Cristian Agustín Flores Michel tiene 25 años y es el hombre que trajo esta semana el debate sobre las salidas transitorias de los presos y su impacto en la inseguridad.

Es que el recluso estaba alojado en una cárcel de Florencio Varela condenado por robo agravado, con una pena de 7 años y 6 meses. Flores nació en Berazategui y a los 18 años entró a un penal por un violento asalto. Fue el 3 de marzo de 2011 tras pasar varios meses en una comisaría de Quilmes, por disposición del Juzgado de Garantías nº 4 de ese departamento judicial.

Por esa condena se fue en libertad condicional el 28 de diciembre de 2012, pero a los siete meses fue aprehendido nuevamente y por un robo más brutal. 

Desde mediados de 2013 deambuló por 13 penales bonaerenses hasta quedar en la Unidad nº 42 de Florencio Varela. En ese penal, el 1º de marzo pasado, logró el beneficio de pasar al régimen abierto y fue alojado en el sistema denominado “Casas por cárceles”, ideado por el exministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal. 

Ese régimen carcelario busca que los detenidos que están por purgar sus penas empiecen a relacionarse con personas lejos de las rejas, celdas y pabellones. Viven en casas de dos habitaciones con dos camas cuchetas cada una.

El titular del Juzgado de Ejecución nº 2 de Quilmes, Federico Merlini, le otorgó a Flores Michel el beneficio de las salidas transitorias, a pesar de que en el informe de los profesionales del Servicio Penitenciario se indicaba su inconveniencia.

Hay que aclarar que las conclusiones de los especialistas penitenciarios resumidas en un dictamen no es vinculante. 

Fue así que Merlini le dio permiso al reo para salir una vez por semana durante 30 horas: desde las 14 de los domingos hasta las 20 de los lunes.

Y en la salida transitoria del domingo 9 de abril, Flores Michel y dos cómplices mataron a un integrante de la Policía Local frente a la estación de trenes de Ezpeleta. La víctima, José Zurita, de 27 años, estaba uniformada y se resistió a que le roben el arma reglamentaria: recibió cuatro disparos.

El preso volvió a la cárcel en tiempo y forma, pero los investigadores policiales tienen elementos como para imputarle el hecho, por lo que lo notificaron en el penal del inicio de la nueva causa: tentativa de robo y homicidio calificado.

Los presos bonaerenses que accedieron a salidas transitorias 

- En 2016: 1.172 accedieron al beneficio y, 274 de ellos, incumplieron y no regresaron al penal.

- En lo que va de 2017: 345 fueron los beneficiados y 74 no regresaron.

- Cantidad de internos: cerca de 72.000 en Argentina y 34.000 en Buenos Aires.

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