Aranguren vaciló ante una pregunta del diario Hoy y la Red 92
01/04/2017 - 06:10hs
El Gobierno informó que el ajuste tarifario será para todo el país y que se hace para fortalecer un “consumo eficiente”. En octubre habrá otro incremento en las boletas. El precio en boca de pozo aumentará entre un 10% y un 20% con respecto al valor anterior. Fuerte impacto sobre los usuarios y consumidores
La intención del Gobierno nacional de lograr un índice inflacionario del 17% para el año en curso parece alejarse cada día más. A la recesión, el estancamiento y la caída en el empleo y la productividad se suman ajustes en los cuadros tarifarios de los servicios públicos, que golpean con fiereza el bolsillo de los ciudadanos.
Ayer, el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, anunció una nueva suba en las boletas del gas que comenzará a regir a partir de hoy en todo el territorio nacional, con un incremento promedio que rondará el 40% (lo que representa más del doble del 17% de inflación previsto por el Gobierno en el Presupuesto 2017). Será el primero de los dos aumentos que se preparan para la tarifa en el año.
De acuerdo con las autoridades nacionales, la factura media mensual para el 51% de los usuarios llegará con aumentos que pueden trepar hasta los 250 pesos. De este modo, llegarían a abonar bimestralmente casi seis veces más de lo que se pagaba hace 15 meses.
Además, desde el área energética sostienen que un 20% de los argentinos pagará facturas que irán entre los 250 y los 500 pesos, volviendo a usar la comparación de que en este servicio se desembolsará “lo que salen tres pizzas de muzzarella”, lo que le valió en su momento grandes críticas de los organismos de Defensa de los Consumidores.
Esta situación hace que alrededor del 71% de la ciudadanía pase a tener una factura menor a 500 pesos mensuales por la aplicación de los nuevos cuadros tarifarios. En ese sentido, destacan que la intención oficial es lograr “un suministro sostenible en el tiempo” para los usuarios, para así “promover la producción local, reducir las importaciones, y subsidiar solo a aquellos que lo necesitan, fomentando el ahorro y el consumo eficiente, que es la forma de energía más barata”.
Más subas
Las razones del ajuste tarifario fueron dadas por el propio Aranguren, quien explicó que el mismo surge porque “al precio de gas en boca de pozo se le suma lo que se presentó en las audiencias públicas de transporte y distribución en el mes de diciembre”. Justamente es el acrecentamiento ocurrido este mes de este valor, de entre un 10 y un 20 por ciento, lo que hace variar todo el precio del producto final.
En concreto, para las categorías máximas de los usuarios residenciales, la suba será del 40% promedio, mientras que para los sectores medios y bajos residenciales, la misma irá del 25% al 19%. De esta manera, para el Gobierno se estaría cumpliendo una variación gradual de aumentos que llegarán a un promedio del 200% para fines del año que viene y antes de las elecciones presidenciales de 2019.
Fiel a su costumbre, el ministro de Energía y Minería se sumergió en una nueva polémica, cuando indicó que la suba se da tras una década “en la cual el sistema tarifario llevó a los argentinos a la ilusión de que la energía era gratis, (algo que) era totalmente ilusorio, porque igual lo estábamos pagando con el déficit fiscal que luego se transformaba en inflación”.
La oportunidad sirvió además para anunciar que los próximos incrementos en las tarifas se darán en forma semestral hasta fines del mandato de Mauricio Macri, por lo que se espera un nuevo crecimiento en las boletas para octubre de este año, y para los meses de abril y octubre de los dos años siguientes.
Las consecuencias en la industria
El nuevo régimen tarifario en el gas repercutirá también con dureza en la industria nacional, donde se calcula que la gran mayoría de las pequeñas y medianas empresas (pymes) abonarán aumentos en sus boletas que pueden trepar a más del 120%, complicando aun más la situación de la producción.
Para las pequeñas y medianas empresas que consumen hasta 108.000 m3/año (categorías P1 y P2), el precio del gas mayorista quedará en US$ 1,26/MMBtu (unidad de medida de calor), con un incremento entre el 40% y el 120%, mientras que las pymes que demanden más de 108.000 m3/año (categoría P3) pagarán US$ 2,93/MMBtu, un 38% más que ahora.
En todos los casos, el Estado nacional toma como referencia un precio de mercado (sin subsidios nacionales) de US$ 6,80/MMBtu.
La diferencia con el precio mayorista que pagará cada categoría saldrá de las arcas estatales. Así, el Estado pasará de pagar en promedio la mitad del gas en boca de pozo a abonar el 44,6%, mientras los usuarios desembolsarán el 55,4%.
Números de un ajuste que golpea el bolsillo
- 120%: se estipula que puede subir el servicio para pymes y comercios.
- 51%: de los usuarios pagará un aumento promedio de $250 en sus boletas.
- 40%: será la media de incremento en las tarifas para los argentinos.
- 35%: se cree que crecerán los valores de las boletas de gas en octubre próximo.
- 5: son las subas que tiene planeadas el Ejecutivo hasta fines de 2019.