Los gobiernos de María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta asumirán la carga de unos $11.250 millones de subsidios que financian los colectivos y trenes. Invariablemente, ese monto significará apretar más el cinturón de las arcas de todos los bonaerenses.
30/07/2018 - 06:54hs
El ajuste, gratuito para unos pocos privilegiados, lo pagamos la inmensa mayoría de los argentinos. Así lo decíamos desde estas páginas: la crisis resulta una gran oportunidad para los bancos, los jugadores de la bicicleta financiera que el Gobierno alienta y las grandes empresas monopólicas de la luz, el agua, el gas y el transporte.
El beneficio de los tarifazos y los subsidios para ellas, el aumento de sus ganancias sin que eso se traduzca en mayores inversiones para mejorar los servicios, se traduce en pesados costos para el resto, aquellos que, por ejemplo, dependen del transporte público para movilizarse y que desde agosto y, al menos, hasta octubre, enfrentarán sucesivos aumentos.
Pese a esas subas de último momento, el ajuste seguirá. Los gobiernos de María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta asumirán la carga de unos $11.250 millones de subsidios que financian los colectivos y trenes. Invariablemente, ese monto significará apretar más el cinturón de las arcas de todos los bonaerenses.
El peso para quienes habitamos la Provincia será todavía mayor si se tiene en cuenta la transferencia de gastos que el Presidente le hizo a la Gobernadora y que ella aceptó: con recursos bonaerenses, además del transporte, se pagarán ahora los $2.000 millones que insumen la tarifa social de Aysa; los subsidios de Edenor y Edesur.
El ajuste, como podrá advertir el lector, resulta interminable.