Murió el exdictador Jorge Rafael Videla
18/05/2013 - 06:06hs
Además del plan sistemático de desaparición de personas, Videla y quien fuera su ministro de Hacienda, José Alfredo Martínez de Hoz (ya fallecido), fueron los encargados de instalar, a sangre y fuego, el modelo económico neoliberal que tiene plena vigencia en el país. Destruyeron lo que era el aparato productivo más importante del continente, pulverizaron miles de puestos de trabajo genuinos, abrieron la puerta para el remate del patrimonio nacional y terminaron entregando el país a la especulación financiera.
Las consecuencias se están pagando en la actualidad ya que tenemos un país donde todos los días mueren chicos de hambre. Pasamos de ser una nación con pleno empleo, con niveles de pobreza muy similares al de los países desarrollados, a tener uno de cada tres habitantes viviendo con las necesidades básicas insatisfechas.
Pero Videla y Martínez de Hoz no estuvieron solos. Lograron derrocar a un gobierno electo democráticamente, cuando faltaban apenas seis meses para los comicios presidenciales, gracias a que también tuvieron el respaldo de las organizaciones guerrilleras, como Montoneros, que apostaron por la ruptura del orden institucional.
Muchos de los responsables de esta organización, que no por casualidad lograron salvar su vida de la represión (mientras obligaban a que sus milicianos más jóvenes a inmolarse durante la etapa más dura del gobierno militar), ahora ocupan cargos de primera línea en el gobierno nacional. Además, se encuentra el caso de Alicia Kirchner, posible candidata a diputada nacional y ministra de Desarrollo Social, que habría sido funcionaria de primera línea en Santa Cruz durante el gobierno de facto.
Los Montoneros se atrevieron a desafiar y combatir a quien era el líder indiscutido de los trabajadores, Juan Domingo Perón, que había vuelto para hacerse cargo del país y pacificar a la Patria. El propio General, en 1974, los terminó echando de la Plaza de Mayo porque advertía lo que se venía en el país. Hacer un enclave socialista en el Cono Sur (como pretendían los guerrilleros), en el patio trasero de EE.UU, iba a generar el mismo resultado que había tenido la experiencia de Salvador Allende en Chile, derrocado por Pinochet y la CIA. Tras las muerte de Perón, la derecha mas recalcitrante y la izquierda loca que había tomado las armas para llegar al poder, desestabilizaron el gobierno elegido por el pueblo. Y le sirvieron en bandeja el país a los intereses antinacionales.