Un nuevo megaanuncio energético que va hacia la nada
Según especialistas, la construcción de las represas en Santa Cruz podrían demorar al menos 6 años. Empresarios K avanzan sobre la licitación de la mano de capitales chinos. Estiman nuevos cortes de luz.
La crisis energética argentina posee un arraigo estructural en la economía nacional, ya que la imposibilidad de autoabastecimiento ha generado una dependencia cada vez mayor de las importaciones en dicho rubro.
En términos productivos ha venido ocasionando un sinfín de inconvenientes a las industrias asentadas en territorio nacional, mientras que en el plano doméstico los constantes cortes de luz marcan la impronta de un problema que viene afectando a millones de argentinos, principalmente de los sectores más vulnerables.
Es sabido que los problemas estructurales no se cambian de la noche a la mañana, y para que ello suceda es necesario que se implementen políticas a largo plazo que no estén mediadas por tiempos electorales o mandatos gubernamentales.
En ese sentido, la represa llamada a licitación por el Gobierno nacional para construirse en Santa Cruz parecía delinear una tendencia progresiva. Lo cierto es que con la apertura de los sobres empezaron a salir a la luz futuros negociados entre el Gobierno y sectores empresariales, así como datos que hacen prever problemas en el financiamiento del emprendimientos y la concreción del mismo.
Ante los cortes de luz de diciembre y los reiterados cuestionamientos, el Gobierno volvió a recurrir una vieja y trillada estrategia; los megaanuncios.
Es así que el miércoles pasado De Vido realizó el acto de apertura de sobres con las ofertas técnicas para la construcción de las centrales hidroeléctricas “Néstor Kirchner” y “Jorge Cepernic”, en el río Santa Cruz, las cuales de concretarse aportarían un total de 1.740 megavatios. De la reunión participaron un total de cinco consorcios que pelearán por hacerse de la licitación.
Los problemas en el corto y mediano plazo
Ahora bien, lo cierto es que anuncios de este tipo ya se han hecho en reiteradas oportunidades y nunca han terminado en hechos concretos.
En ese marco, el especialista y exdirector de Yacyretá en el último gobierno de Perón, Felix Herrero, dialogó con Hoy y sostuvo que más allá de la problemática temporaria en la construcción, también existen inconvenientes con el financiamiento, ya que la mitad del capital será aportado por el Estado y la otra mitad la deberán solventar las empresas.
“Acá el problema es que las inversiones se anuncian pero no se realizan.
El país necesita inversiones ya, que sean de 4 mil millones de dólares anuales, ahora se vienen los cortes de luz en todo el país y vamos a tener apagones de gas porque no se han hecho las contrataciones a tiempo”, aseguró Herrero.
De todas formas, si llegase a concretarse lo anunciado, las mejoras energéticas tardarán no menos de cinco años para hacerse sentir en la cotidianeidad de la ciudadanía.
“Una hidroeléctrica lleva 5 años de construcción, si estamos pensando que hay que esperar que se termine de licitar, se firme el contrato y se inicie la obra, los tiempos se van a acrecentar aún más. Esto pensando a 6 años no va a resolver los problemas actuales”, indicó a Hoy Félix Herrero, exdirector de Yacyretá en el último gobierno de Perón.
Crecimiento exponencial del valor de la obra
En vistas de que la obra será disputada por varios empresarios k, los millones que el Estado deberá pagar por la exponencial iniciativa llama sumamente la atención, siendo que los valores del emprendimiento energético crecieron exponencialmente desde la previsión inicial hasta la apertura de sobres realizada por el ministro de Planificación, Julio De Vido.
En diciembre pasado, el costo tope de la obra sufrió una nueva actualización, esta vez del 12,58%, lo que terminó elevando el precio de $ 21.600 millones a $ 24.358 millones.
En 2008, el monto total de los gastos de construcción habían sido fijados en alrededor de $ 16.000 millones.
El valor tope fijado exige que las compañías ofrezcan no menos del 50% del financiamiento de la obra, lo que vino generando reclamos de los inversores para que se mejore la tasa.
De la mano de la represa, vuelven a asomar los empresarios kirchneristas
Es una constante que en toda licitación de obra pública se presenten aquellos empresarios que han sido favorecidos por el Gobierno nacional en gran cantidad de adjudicaciones. En ese marco, tres de los cinco consorcios que se presentaron están compuestos por compañías aliadas al Gobierno.
Tan es así que las figuras de Cristobal López, Lázaro Baez y el grupo Electroingeniería (de Osvaldo Acosta y Gerardo Ferreira) reaparecieron para disputarse la construcción de la represa.
La polémica que pareciera asomarse tiene que ver con la alianza realizada por Electroingeniería. La empresa que de la mano de los Kirchner logró en la última década un crecimiento exponencial -obteniendo un 25% de las acciones de Transener y adjudicándose la construcción de obras como Atucha II y líneas de transporte de 500 kW- se alió con el capital China Gezhouba Group e Hidrocuyo en los mismos momentos en que el Gobierno nacional anunció la compra de 405 vagones de ferrocarril a China.
“Electroingeniería va con los chinos, y es curioso (que esto suceda) en el día en que se anunció que vamos a comprar muchos vagones ferroviarios a China. En el acto veían muchos empresarios chinos. Es llamativa esta situación”, deslizó Félix Herrero.
Por su parte, el resto de los empresarios K ya tejieron sus acuerdo de cara a la obtención del “botín”.
López, con su empresa Comercial del Plata Constructora, peleará desde la conformación de una UTE con la compañía OAS (Brasil), Hyundai Engineering, José Cartellone y Rovella Carranza. Por su parte, Baez, con su capital Austral Construcción, se unió a Panedile, Isolux, Eleprint, Helport, Powert Machine, Inter Rao e Hidroeléctrica Ameghino, y Sinohydro, Iecsa, Chediak y Esuco.
El ejemplo de Atucha II
La represa Atucha II es un claro ejemplo del carácter vacío de los anuncios gubernamentales, ya que sigue sin operar y desde el kirchnerismo modificaron varias veces el inicio de las operaciones, que finalmente quedó estipulado para julio de este año (18 meses después de lo pautado). “(El inicio de funcionamiento de) Atucha pasó para julio, y ya pasó más de un año desde que tenía que entregar energía eléctrica a la red”, señaló el especialista en la materia, Félix Herrero.
