Quedaron registrados en cámaras de seguridad. Serian adolescentes y escaparon sin ser detectados. Permanecen prófugos. Hay indignación entre los vecinos.
Mientras la cúpula policial no haga algo y deje de mirar para el costado ante las necesidades del vecino platense, los ilícitos, en todas sus ramas, van a seguir incrementándose, como sucede a diario. En las últimas horas, un atrevido grupo de menores se metió de manera ilegal a un barrio cerrado del sector norte de la ciudad, y aunque quedaron grabados en diferentes cámaras de seguridad, hasta el cierre de la presente edición nada se sabía de ellos y permanecían prófugos.
Fuentes oficiales de la investigación le contaron a Trama Urbana que todo tuvo lugar durante la noche del último martes, cuando alrededor de las 23 una asociación de maleantes ingresó a escondidas y sin llamar la atención de los residentes ni de los encargados de la seguridad al predio de El Roble, emplazado en las calles 133 y 478 de Gorina.
“Destrozaron un alambrado y ganaron el interior por los fondos”, relató con profunda indignación una de las personas que allí reside y que, pese a contar con seguridad privada las 24 horas del día, no se siente seguro. Como nadie dentro de La Plata, una de las ciudades más castigadas de la provincia de Buenos Aires.
Molestia con la Policía
Por lo pronto, los cacos pretendieron ingresar a una casa, pero no lo lograron por motivos ajenos a su voluntad. Lo que no está claro, ya que los voceros no lo dijeron, es si llegaron a llevarse algo o si se fueron con las manos vacías.
“En estos lugares siempre se dejan algunas cosas en los parques, de fácil acceso y sin vigilancia, como monopatines, bicicletas y otros elementos”, aseveró un frentista. Se sospecha que los malvivientes pudieron haber cogido algo de eso, para después sí darse a la fuga con rumbo incierto, manteniéndose hasta el momento en la clandestinidad.
Por los registros fílmicos de diferentes viviendas, se estableció que los delincuentes son menores de edad, probablemente adolescentes.
Personal de la comisaría Décima de la zona ya está al tanto de la situación y revisa las cámaras aportadas por los vecinos, con el fin de poder ubicar al grupo de vándalos y malhechores.
“Nos vinimos a vivir acá porque se supone que es más seguro que en la ciudad, pero en definitiva los robos ocurren en todos lados, y a todas horas. Una cosa es segura, y es que la Policía no hace absolutamente nada por nosotros y, en cambio, pareciera que se ponen del lado de los malos”, manifestó con bronca un frentista, y otro añadió que “todo Gorina es un área desprotegida y liberada”.