La pericia genética confirmó que el presunto violador de Guernica violó a su hija en forma reiterada desde los 6 años de edad. Ella hoy tiene 29. El es un vigilador privado.
21/11/2012 - 01:50hs
Una pericia genética agravó la situación del vigilador privado detenido bajo sospecha de haber abusado sexualmente de su hija de 29 años, desde que tenía 6, y quien sería padre de sus dos nietos, producto de esas aberrantes prácticas sexuales.
Según indicaron fuentes de la investigación, la pericia de ADN confirmó que el detenido es el padre de los dos nietos.
El imputado ya fue indagado en su oportunidad por el fiscal Leandro Heredia. El vigilador se negó a declarar durante la audiencia.
La causa es por “abuso sexual calificado”, que tiene una pena en expectativa de entre 8 y 20 años de prisión.
Por ese delito, el fiscal Heredia ya le pidió al implicado la prisión preventiva ante el juez de Garantías de La Plata.
Además, el acusado se sometió voluntariamente a una extracción sanguínea y lo mismo lo hicieron su hija y los nietos, de 5 y 10 años.
Finalmente, la pericia genética acreditó y dejó fehacientemente establecido que los hechos ocurrieron tal como lo denunció la joven.
Voceros del caso explicaron que la chica, de quien no se brindan datos para preservar su intimidad, dijo sentirse “más tranquila”, tras haber dado a conocer la historia, que ocultó, a fuerza de presuntas amenazas y golpes, durante 23 años.
La captura del sospechoso, de 55 años, que prestaba servicios como vigilador privado en un edificio porteño de la calle Luis María Campo, en el horario de 21.00 a 6.00, fue concretada por personal de la DDI de La Plata, a través de su base operativa San Vicente.
Aquel procedimiento, bajo directivas del comisario mayor Juan Ibarra, fue encabezado por el subcomisario Miguel Angel Roldán, y finalizó con el secuestro de preservativos usados, gel íntimo y otros elementos probatorios, que confirmaron las presunciones sobre la autoría del caso.
“Según dichos del vigilador privado, el mismo perteneció a las filas de la Policía de la provincia de Buenos Aires, ingresando en el año 1976 y, prestando servicios durante 18 años, retirándose con la jerarquía de agente, no recordando el último destino”, se indicó desde ámbitos investigativos.
El pedido de prisión preventiva requerido por el fiscal Heredia deberá ser resuelto por el juez de Garantías nº 4 de La Plata, Juan Pablo Masi.
La joven “empezó a contar sus padecimientos”
El día de la detención del vigilador privado, cuando se lo llevaban esposado y, con la cara tapada, un grupo de vecinos intentó linchar al supuesto violador, aunque el incidente terminó sólo en un par de insultos.
Y lo mismo habría ocurrido en la jornada de ayer, durante la presencia del imputado en la fiscalía de Heredia, que había dispuesto, para evitar cualquier desmán, un refuerzo en los habituales mecanismos de seguridad en torno a la sede judicial.
En esas circunstancias, también se escucharon algunas manifestaciones en contra del acusado, quien fue derivado de inmediato a un centro de detención, a la espera que el juez Juan Pablo Masi resuelva su situación procesal.
El fiscal Heredia explicó que la joven se presentó originalmente para denunciar un incidente en el que había participado su padre con vecinos; sin embargo, habría tomado confianza con el policía que le tomó la declaración y entonces “empezó a contar sus padecimientos”.
Al notar que se trataba de un caso con características aberrantes, el agente llevó a la joven a la ciudad de La Plata, donde funciona un Gabinete de Delitos Sexuales.
A partir de ese momento se inició una investigación en la que “en tiempo récord se lograron recolectar elementos probatorios”, destacó el fiscal.