19/04/2013 - 06:48hs
Fue en 22, 34 y 35. La inundación del 2 de abril dejó las instalaciones eléctricas en malas condiciones. Y ayer se desató un incendio
Suele pasar, la vida ensañándose con algunos. Y de esto pueden dar fe una mujer y su hija de 15 años, a las que en poquito más de una semana el agua les robó buena parte de lo que tenían y el fuego terminó llevándose lo demás. De milagro están vivas, apenas un consuelo en medio de tanta bronca.
Débora Judit Cabrera y su hija alquilan una casa en 22 entre 34 y 35, una de las zonas fuertemente castigadas por la inundación del 2 de abril pasado. Ese día terrible entró más de un metro de agua en la vivienda, dañando –además de todo lo demás- la instalación eléctrica.
Como todos los platenses, enfrentaron el golpe con lágrimas y corazón, sin imaginar (más allá de que estaban conscientes del riesgo) que iba a pasar lo que pasó a las 10 de la mañana de ayer. A esa hora la adolescente ya se había ido a la escuela y Cabrera descansaba en su habitación, hasta que se despertó con dificultades para respirar. Un humo denso cubría toda la casa.
Se levantó rápidamente y al constatar que el lugar se incendiaba, pidió ayuda a gritos. Un hombre que estaba en el comercio lindero la oyó y fue en su rescate.
"Yo estaba comprando en la verdulería y escuché que la señora gritaba. Se estaba prendiendo fuego una pieza y había mucho humo en la casa. Tuve que sacarla a los forcejeos", precisó, agregando que “ella no paraba de gritar, sufrió una crisis de nervios".
Minutos después arribaron policías de la comisaría Cuarta y una dotación de bomberos del cuartel San Carlos, que se encargaron de sofocar el fuego.
“El siniestro comenzó en una habitación y hubo ahumamiento generalizado en todos los ambientes”, dijo un jefe policial, confirmando que los daños fueron “de gran magnitud”.
El 2 de abril “tuve el agua hasta la cintura, lo perdí todo, no me quedó nada y lo poco que tengo lo perdí hoy (por ayer) al incendiarse mi casa”, lamentó Cabrera. La mujer destacó que la casa era alquilada y denunció que la inmobiliaria le exige que “la devuelva en condiciones”.
“Tras la inundación les dije que vinieran a ver cómo quedó la casa, vinieron muchos días después y yo les mostré cómo había quedado la instalación eléctrica, con todos los enchufes salidos de la pared, les pedí que mandaran a alguien que chequeara la instalación y no lo hicieron”, denunció.
“Lo perdí todo, todos los pocos muebles que me quedaban y otros que me habían dado tras la inundación, no tengo nada”, explicó apesadumbrada.