Mató en un accidente, volvió a manejar y lo descubrió la madre de la víctima

Trama Urbana

16/11/2017 - 00:31hs

La mujer se subió a un colectivo de la empresa Plaza y notó que el chofer era el mismo que le quitó la vida a su hijo hace cinco años, en diagonal 80 y 40. Momentos de tensión

Un episodio tenso se vivió ayer a la mañana en el interior de un colectivo que salió de nuestra ciudad, ya que una de las pasajeras reconoció al chofer de la unidad como el hombre que atropelló y mató a su hijo cinco años atrás. 

Ayrton Sires  tenía 14 años cuando fue embestido el 30 de julio de 2012 por un micro en diagonal 80 y 40, frente a la Escuela Santa Marta, a la que acudía. El caso llegó a juicio y el pasado abril el conductor Juan Carlos Ibáñez fue sentenciado a dos años y ocho meses de prisión (condena excarcelable), además de ocho años de inhabilitación para manejar, ya que se comprobó que había excedido el límite de velocidad permitido en esa zona.

Profunda fue la sorpresa de Carmen Lusardi cuando ayer se subió a un Plaza en la Terminal de La Plata para dirigirse a Capital, “como lo hago todos los miércoles”, dijo, ya que el chofer era nada menos que Ibáñez. 

"No me digas nada porque estoy haciendo mi trabajo”, le dijo en torno cortante el hombre, a lo que ella respondió: “Cobrame el boleto porque del micro no me voy a bajar”. Ya a la altura de Hudson, la mujer sacó su celular y empezó a filmar al implicado, quien detuvo la marcha del rodado y le pidió al resto de la gente que descendiera. “Contale a esta gente por qué paramos, porque mataste a mi hijo hace cinco años y seguís manejando hijo de p... Decilo, contales a estas personas por qué paramos”, repetía una y otra vez Lusardi, sin poder contener las lágrimas. 

Así continuó hablándoles a los presentes: “¿Saben que mató a mi hijo de 14 años en diagonal 80? Asesinó a mi hijo. Fue a juicio y sigue manejando, pese a que sabe que no tiene que hacerlo”. Después le pidió: “No manejes nunca más, no tenés vergüenza”.

Se le labró un acta 

El chofer, visiblemente incómodo, no se dirigió nunca a la mujer, pero sí a los usuarios del transporte, a quienes les pidió: “Desciendan del coche, no vamos a seguir”. 

A continuación, Lusardi llamó a la Policía y los pasajeros abordaron otro colectivo, mientras que al conductor condenado se le labró un acta y retornó a La Plata en un auto particular, aparentemente manejado por un compañero suyo.