Córdoba

Peritaje confirma quién es el policía que mató a Valentino Blas Correas

El arma de la que salió el balazo pertenece al oficial Lucas Gómez, de 35 años.

Trama Urbana

18/08/2020 - 19:03hs

Un peritaje balístico confirmó este martes que el arma de la que salió el balazo que mató a Valentino Blas Correas pertenece al oficial Lucas Gómez, de 35 años. Se trata de uno de los dos policías detenidos y acusados de disparar al auto en el que iba el adolescente junto a unos amigos en la madrugada del jueves 6 de agosto en Córdoba.

Los investigadores analizan la posibilidad de imputar a más personas en la causa, que ya tiene a otras dos policías y a un comisario acusados de encubrimiento. Ahora señalan a dos efectivos de la fuerza cordobesa y a dos empleados del Sanatorio Aconcagua, a los que acusan de no atender a la víctima cuando aún estaba con vida.

Por el crimen de Blas también está detenido Javier Catriel Almirón, de 31 años. Tanto él como Gómez están acusados de los delitos de "homicidio calificado, agravado por el uso de armas" y "tentativa de homicidio". Ambos tienen antecedentes penales.

Damián Morales, abogado defensor de Gómez, admitió en declaraciones al medio local Cadena 3 que la situación procesal de su defendido es "muy complicada", aunque pidió "respetar el tiempo de la investigación y ver los pasos a seguir".

Los antecedentes de Gómez fueron los primeros en salir a la luz. En su caso, el cabo figura en una causa contra un violador serial que fue condenado en 2018 por al menos seis ataques sexuales. Tanto él como otros tres oficiales fueron acusados por la fiscal Ingrid Vago por encubrimiento y separados de su cargo.

Sin embargo, fue reincorporado poco después al no poder probarse en la Justicia su participación en el hecho. Ahora, se supo que Almirón también tenía antecedentes por los delitos de privación ilegítima de la libertad y lesiones leves calificadas por un hecho ocurrido en 2013 en Río Segundo.

Blas y sus amigos volvían de cenar en un bar, pero al intentar evadir el retén policial ubicado a la altura del edificio Pablo Pizzurno los efectivos dispararon contra ellos y una de las balas lo alcanzó por la espalda.

En ese instante se desató la dramática secuencia que terminó cuando el vehículo de la víctima fue interceptado por los policías en Chacabuco y Corrientes. Para ese momento Blas ya estaba muerto, tras un frustrado intento de sus amigos para que lo asistieran en la clínica Aconcagua.

Por el crimen hay cinco detenidos. Además de Gómez y Alarcón, están imputados la agente Wanda Esquivel por encubrimiento agravado y omisión de los deberes de funcionario público. También fue imputada la oficial Yamila Martínez por el mismo delito que Esquivel y al subcomisario Sergio Alejandro Gónzalez por encubrimiento agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Se trata del funcionario que está en jerarquía por encima de los dos policías que dispararon.