Roban supermercado, hacen disparos al techo y le pegan culatazo al dueño

Trama Urbana

17/04/2013 - 06:15hs

Ocurrió en 66 y 161. Cuatro delincuentes llegaron en dos motos. Estaba repleto de clientes. El propietario sufrió una herida en la cabeza. Y, de milagro, nadie fue baleado. Se llevaron plata

Cuatro sujetos armados que se movilizaban en dos motos irrumpieron ayer a la tarde a un supermercado de Los Hornos, donde atacaron y le abrieron cabeza  de un culatazo al dueño y dispararon varias veces. Fue un milagro que nadie resultara baleado, pero el robo se concretó: vaciaron la caja registradora, informaron fuentes policiales.

El caso sucedió cerca de las 18 en el autoservicio “Hiepil” ubicado en 66 y 161, donde hacían sus compras una veintena de clientes. 

Los asaltantes ingresaron y encañonaron al encargado de la caja y propietario del local, identificado oficialmente como Rodolfo Gigli, de 44 años.

Al parecer los ladrones interpretaron mal un movimiento suyo, suponiend que  había accionado el sistema de alarma. Por eso le pegaron un culatazo. Inmediatamente se escucharon al menos dos disparos. Es que dos corredores advirtieron el atraco, escaparon corriendo y uno de los malvivientes detonó su arma para evitar que se fueran.

Julián Zarauza, de 47 años, empleado del supermercado y uno de los damnificados, contó a Trama Urbana que “me hicieron tirar al piso” y que “todo fue un caos, ya que estaba repleto de gente”.

Los delincuentes se llevaron la recaudación y no le hicieron nada a los clientes. Huyeron en las dos motos de alta cilindrada con la que habían llegado.

Como Gigli resultó con una herida sangrante y se escucharon tiros, varios de los presentes pensaron que el dueño del comercio había sido baleado. 

Rodolfo fue derivado en un patrullero al Hospital San Juan de Dios, donde le suturaron la herida y le realizaron una tomografía computada. “Al rato le dieron el alta y fue a la comisaría a radicar la denuncia”, detalló Julián.

Al lugar acudieron efectivos de la seccional Tercera y con los datos que averiguaron acerca de los cacos, salieron a buscarlos, pero los motochorros ya estaban bien lejos.