El partido fue “una pena máxima”, pero el Lobo se impuso, festejó y está en carrera
Un tanto de Marcelo Torres en el final del primer tiempo con un remate desde los doce pasos le permitió al equipo quedarse con los tres puntos y meterse nuevamente en zona de clasificación a los octavos de final del certamen.
Contra todos los pronósticos, a Gimnasia le costó más de la cuenta ganarle de local a Estudiantes de Río Cuarto, equipo que viene haciendo la peor campaña desde que arrancó el 2026 en Primera División.
En varios momentos de la tarde el Lobo extrañó a Nacho Fernández, quien ayer no pudo ser de la partido y en el partido imperó el desorden y la desesperación.
Estudiantes de Río Cuarto jugó con dientes apretados, con menos volumen de juego, pero con mucho amor propio. Así llegó a complicar a Nelson Insfrán con centros y definiciones dentro del área.
El arquero de Gimnasia fue una de las figuras de la tarde y de no ser por una corajeada de Silva Torrejón sobre le final del primer tiempo el equipo de Pereyra no hubiese encontrado la apertura del marcador a través de un penal de Marcelo Torres.
Tan ajustada fue la victoria como la definición del delantero, que cuando iba a patear el penal miraba de reojo a un arquero que le adivinó la intención y casi le saca el remate.
El flojo nivel colectivo y la falta de una identidad de juego de Gimnasia se notó con el descontento de los hinchas que gritaron para que los jugadores “se muevan” cuando el partido estaba cero a cero.
Ignacio Miramón apenas acompañó en la presión y recuperación que hacía Augusto Max, mientras que Nicolás Barros Schelotto no tuvo una tarde brillante y a diferencia de otras ocasiones, su pegada no resultó un arma letal para el equipo.
En el comienzo del segundo tiempo los de Río Cuarto estuvieron muy cerca de empatar cuando llovió un centro desde la derecha que encontró a un delantero a la corrida dentro del área y el remate lo terminó conteniendo el arquero Insfrán.
Si bien lo importante fue el resultado, al Lobo le costó mucho suplir la ausencia de Nacho Fernández en la elaboración del juego y el manejo de los tiempos y el juvenil Seoane dejó en evidencia cierta dependencia que tiene el equipo con el experimentado exjugador de River que volverá en la semana cuando el equipo tenga que volver a jugar pero por la Copa Argentina.
El miércoles a las 19 juega contra Acassuso
Sin mucho margen de descanso, el plantel de Gimnasia deberá preparar el partido de los 16vos de final de la Copa Argentina que se jugará el miércoles a las 19 en la cancha de Estudiantes de Caseros contra Acassuso.
Este encuentro le permitiría al Lobo meterse en los octavos de final en el caso de salir ganando y cerrar al menos el primer semestre del año en la Copa Argentina en una posición expectante.
La cancha en donde se jugará este partido tiene una capacidad que no llega a los 17 mil espectadores, por lo que se aguarda que hoy la comisión directiva comunique el horario de la venta de entradas para todos aquellos que quieran acompañar al conjunto que estará dirigido por Ariel Pereyra en la Copa Argentina.
Para enfrentar a Acassuso, además, el Lobo podrá contar con el regreso de Ignacio Fernández.
Después de este encuentro entre semana, el Lobo deberá viajar a Córdoba para enfrentar el domingo que viene a las 17.30 a Belgrano en condición de visitante.
