FIPA pide ayuda y justicia para poder seguir jugando
Por una disposición no pueden seguir usando la cancha en la que están jugando las nenas de fútbol femenino y los nenes del fútbol masculino en APLAFI. Este domingo una despedida con nostalgia y lágrimas.
La comunidad deportiva del club FIPA comenzó a movilizarse para conseguir un predio y permitir que las nenas y los nenes que forman parte de esta institución puedan seguir jugando en el segundo semestre del año.
FIPA (Fútbol Infantil Potrero Argentino) recibió la notificación de un desalojo del lugar que venían usando en barrio Hernández, más precisamente en 31 y 515, y partir del 1 de Julio (justo en el mes en donde estarán las vacaciones de invierno) los nenes se quedarían sin actividad.
“Una cancha para FIPA”, parece resumir el reclamo de padres, madres, delegados y dirigentes del club que encabeza el prestigioso vecino José Maturana.
“Tenemos un promedio de 80 nenas en el fútbol femenino repartidas en seis categorías. Además, está el fútbol femenino de Primera división que este domingo jugó el último partido en LIFEFU. Tiramos redes por todos lados y necesitamos un predio para alquilar o que nos presten. Nos dijeron que tenemos tiempo hasta el 29 de junio para sacar todo. Mientras tanto seguiremos entrenando en la placita de Hernández”, comentó el presidente.
Esta institución contiene a más de 80 nenas y otros tantos nenes que junto a sus familias se acercan todas las semanas a entrenar y los fines de semana a despuntar el vicio de jugar a la pelota.
También, aportan el granito de arena necesario para que la disciplina del fútbol femenino siga creciendo en la ciudad, ya que se trata de un club que alcanzó importantes logros en la actividad.
Autoridades de la comuna platense ya tomaron nota de la situación y en el transcurso de la semana se buscará analizar algún tipo de alternativa con algunos de los terrenos que permitan armar una nueva cancha y que en la actualidad están sin ser utilizados en el barrio.
Cabe destacar que la comisión directiva de FIPA estaría dispuesta a alquilar alguna de las canchas a otra institución de la zona, en tanto y en cuanto no se crucen los horarios de partidos con otros clubes y no represente una erogación significativa de dinero. Lo importante es que los nenes no dejen de competir.
Falta poco para el día del niño y el regalo más importante para el barrio Hernández es una cancha para seguir jugando.
