Messi es el embajador de la alegría para un pueblo que se ilusiona con otro Mundial

Lionel Messi marcó dos goles y ya es el goleador del mundial y el máximo artillero histórico de todos los tiempos en la Copa del Mundo. Calla con goles y juego las malas ondas y Argentina se ilusiona con otra estrella.

El Clásico

23/06/2026 - 00:01hs

Dallas – Estados Unidos

Cobertura mundialista día 10

Por Juan Pablo Ferrari

En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo de Messi.

En la semana en que se celebró el día del papá, justo después de lo que ocurrió con Jorge Messi, el mejor jugador de la historia regaló otro show en el medio del mundial de fútbol y se convirtió en el goleador históricos de todos los mundiales.

Por momentos daría la impresión de que la historia pasa por delante nuestro y no tomamos real dimensión de lo que sigue ocurriendo.

Otra vez, la Selección argentina y su capitán le dieron otra enorme alegría a un pueblo castigado por las medidas económicas, los discursos y excusas del Gobierno nacional y los problemas de todos los días, que en ocasiones nos convierten en una sociedad tóxica.

El fútbol y la Selección acapara la atención en los primeros días de otro invierno crudo y difícil en el país. Pero en Estados Unidos la realidad es totalmente diferente.

Ayer la Scaloneta no brilló. Por el contrario, demostró que depende de lo que puede generar siempre Messi para abrir los espacios y generar situaciones de peligro. Pero de todos modos cumplió.

El partido con Austria y la clasificación a otra instancia de la Copa fueron un trámite sencillo que el capitán se encargó de realizar. Primero fueron los goles contra Argelia y ayer dos más, luego de un momento complicado que incluyó un penal errado con unos días previos muy difíciles para la familia del mejor.

Tras cinco minutos de protagonismo, fue el propio Messi el que armó una jugada en la que Lautaro Martínez quiso entrar al área con pelota dominada y fue derribado por dos austríacos. El penal tardó en chequearse pero se cobró. Esta vez Messi falló y los fantasmas del partido contra Islandia en el 2018 sobrevolaron el majestuoso estadio de Dallas que se llenó de extranjeros con la camiseta de la Selección Argentina.

Durante los 15 minutos posteriores al gol, el equipo y los hinchas sintieron el golpe como propio. Muchos se acordaron de Florencia Peña y su irresponsable participación en un espacio de difusión de contenidos que condicionó el humor del máximo ídolo de los argentinos en el medio del Mundial. Pero como si entendiese que sólo él podía sacar adelante ese momento, el duelo del penal errado duró apenas 20 minutos y el propio Messi se encargó de abrir el partido luego de una jugada que inició jugando la pelota de derecha a izquierda para luego ir a buscar la asistencia al área.

Argentina descansó en el mediocampo y los centrales para controlar el partido durante el resto del primer tiempo y parte de la segunda mitad.

Si bien Austria insistió y fue a buscar y el entrenador le contestó al diario Hoy en la conferencia de prensa que para él el partido tendría que haber culminado en un empate, en los últimos minutos otra vez Messi encolumnó una jugada que desnudó la incapacidad de definición de los delanteros argentinos en este Mundial (Julián Alvarez erró un mano a mano como antes lo había hecho Lautaro Martínez) y fue el propio Messi el que insistió y capturó otro rebote para definir y decretar el 2 a 0 final.

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